Afirma que el senderismo es lo que más le relaja, «fixen o camiño portugués varias veces», cultivar hortalizas en su huerta es otro de sus pasatiempos
09 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La cercanía con los vecinos es una prioridad para Roberto Vázquez desde su llegada a la alcaldía en los años 90. «O primeiro que fixen foi quitar o ventanuco do mostrador do concello; ao non estar acostumados a xente dicía que en vez de ser un ayuntamento era como un bar», bromea.
Aunque disfruta trabajando para los vecinos -afirma tener la misma ilusión que el primer día-, el regidor busca siempre que puede una forma de desconectar del ajetreo diario: el senderismo. «Gústame moito andar, fixen o camino portugués varias veces. Desde Tui e desde Oporto. Tamén completei o camiño francés desde O Cebreiro. Andar, ir ao monte, á praia, iso me distrae e faime olvidar o día a día» confiesa Vázquez.
Sin embargo, la verdadera pasión del alcalde es su nieto. «Paso o máximo de tempo posible con el, léolle un conto, encántame xogar con el, é a miña vida», relata emocionado. Rodearse tanto de los más pequeños como de los mayores es una de las pasiones de Roberto. Criado desde bebé por una señora mayor, amiga de la familia, por la prematura muerte de su padre cuando solo tenía seis meses y la necesidad de emigrar a Brasil de su madre, Vázquez no soporta que los hijos descuiden a sus padres cuando envejecen. «A quen che deu de comer e che axudou de pequeno hai que axudalos agora», asevera.
Otra cosa que tampoco le agrada es salir de Galicia. «Eu son un terrón da nosa terra», confiesa al recordar su luna de miel en Madrid.
En las reuniones familiares y de amigos, afirma Roberto que él tiene una tarea asignada: «Son o encargado de asar a carne, encántanme as carnes asadas ou ao espeto», señala.
La música gallega, las gaitas y los acordeones despiertan en Roberto un sentimiento de nostalgia que le traslada a su infancia, cuando iba acompañado de su abuela a las romerías.