El Teucro no puede confirar en ningún rival si quiere seguir encabezando la clasificación
10 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Con un juego bonito y una ventaja de siete puntos sobre el segundo de la clasificación, la SD Teucro encara la segunda mitad de la temporada cargado de ilusión y sin ninguna intención de relajarse. Apenas han transcurrido dos partidos de la segunda vuelta y parece más intocable que nunca. Y ese podría ser precisamente su talón de Aquiles.
Los granates afrontan varios encuentros que no deberían suponer problemas para mantener el liderato, como ante el Torrelavega o el Amenábar ZKE (de Zarautz), que ocupan el primer y tercer puesto por la cola, respectivamente. Tampoco el Barakaldo, cuarto por abajo en estos momentos, parece a priori un rival ante el que exprimirse. Pero no todo es lo que parece.
Este último equipo vasco, sin ir más lejos, está atravesando una racha que no siempre responde a su calidad real, y constituye uno de esos rivales que puede dar una sorpresa negativa al cuadro de Quique Domínguez si este despega los pies del suelo y le pilla en un renuncio. El simple hecho de tener que batirse con los colistas entraña siempre, además, el riesgo implícito de perder sangre en la cancha a favor de unas formaciones que necesitan arañar cualquier punto para mantenerse en la tabla.
Máxime teniendo en cuenta que los teucristas tienen un ataque que puede llegar a ser brillante, pero a costa de una defensa muy irregular. Los altibajos que sufre atrás el equipo azul son, por ejemplo, los que permitieron el pasado domingo al Algemesí -que actualmente se encuentra segundo por abajo en la clasificación- encajarle 32 goles, demasiados para provenir del que entonces era colista e ir a parar a la portería de los líderes, y con diferencia.
Las bajas causadas en la plantilla del Teucro también podrían llegar a hacer mella en su rendimiento, sobre todo cuando le toque enfrentarse a equipos como el Go Fit, el segundo de la tabla y contra el que además les toca jugar como visitantes. Lo mismo sucede con el Alcobendas, en la quinta posición y con los que tendrán que verse las caras en Madrid.
Los encuentros contra el Valladolid y el Barcelona, tercero y cuarto, respectivamente, tan solo les darán la pequeña ventaja de poder jugarlos ante los suyos, en casa. Porque la afición es precisamente el segundo pilar en el que se sustenta el cuadro azul. Tan importante es que no se confíen los jugadores como que no lo hagan los seguidores, tan necesarios en el pabellón como la plantilla. El cansancio empieza a hacer mella en todos los equipos y canchas. Ahora les toca a las gradas levantarlos.