Bocadillos de jamón a precio de oro en Raxó

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El alto precio de los bocatas atrajo la atención de los agentes de la Guardia Civil

14 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue uno de los indicios con los que la Guardia Civil contó para sospechar que el matrimonio que, meses antes, había arrendado un bar en Raxó (Poio) podía estar dedicándose a trapichear con estupefacientes. «Entraba gente que pedía un bocadillo de jamón y les cobraban treinta o sesenta euros, no recuerdo bien», precisaron ayer fuentes próximas a la investigación que, a finales del 2013, permitió el arresto de Fernando Manuel M. B. y María Victoria C. S.

Lo cierto es que, a medida que avanzaron las pesquisas, los agentes pudieron determinar que el trasiego por el local de conocidos consumidores de drogas era constante, «los cuales, en no pocas ocasiones, entraban en la cocina para salir enseguida del establecimiento». Las sospechas apuntan a que era entonces cuando se realizaban las transacciones y los bocadillos eran servidos.

Ante las evidencias y pruebas recabadas, la Guardia Civil llevó a cabo el 30 de noviembre del 2013 un registro del bar. Fueron intervenidas pequeñas cantidades de cocaína -algo menos de seis gramos distribuidos en once envoltorios-, éxtasis o MDMA, y resina de cannabis, además de doscientos gramos de sustancia de corte.

Veinticuatro horas después, y con una orden judicial, los investigadores accedieron a la segunda planta del inmueble ubicado en la avenida de A Toxa, nombre que adquiere la PO-308 a su paso por Raxó, y que estaba destinada a vivienda. Fueron decomisados cerca de 430 gramos de cocaína y 280 gramos de resina de cannabis.

El valor de toda esta droga rondaría los 29.000 euros en el mercado negro, según se hace constar en el escrito de acusación. La fiscala precisa, en este sentido, que debe aplicar la agravación que prevé el Código Penal, toda vez que el supuesto trapicheo se realizaba en establecimiento abierto al público. Es por ello que solicita ocho años en el caso de Fernando Manuel -fue condenado en el 2007 y se aplica agravante de reincidencia- y siete para su mujer.

La vista oral que tendría que haberse desarrollado esta semana, se ha fijado finalmente para el próximo mes de febrero.