Cuatro jóvenes están acusados por un suceso hace dos años
09 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Cuatro jóvenes se sentarán este mediodía en el banquillo del Juzgado de lo Penal número tres de Pontevedra por supuestamente provocar intencionadamente un accidente de tráfico en febrero del 2012 con la intención, aparentemente, de ser indemnizados por el seguro. Al parecer, no solo les acusan desde la compañía titular de la póliza, sino también lo hace el centro hospitalario al que fueron derivados para ser atendidos.
La supuesta estafa fue descubierta por la Policía Local de Pontevedra tras las suspicacias surgidas a raíz de que estas cuatro personas resultaran con lesiones pese a circular, en principio, a baja velocidad. Estas dudas hicieron que los agentes municipales cotejaran las cámaras ubicadas en el entorno de Orillamar, actuación que les permitió determinar que el vehículo en el que circulaban realizaba continuas pasadas por las rotondas del entorno de la avenida de Compostela, la situadas en las inmediaciones del puente de Santiago y Orillamar.
De hecho, según trascendió en su día, antes de sufrir la colisión que les ha llevado ante el juez, el coche en el que iban los encausados realizó «frenazos e aceleracións». La conclusión a la que llegaron los investigadores de la Policía Local es que los entonces imputados provocaron y buscaron el accidente.
Este se habría producido sobre las dos de la tarde del Día de los Enamorados de hace dos años. La Jefatura municipal fue requerida para que desplazase una patrulla por una colisión entre dos turismos en la avenida de Buenos Aires que, en principio, se había saldado con daños materiales.
Sin embargo, una vez en el lugar del choque, los policías observaron con una cierta dosis de asombro cuando los ocupantes del Peugeot 206 solicitaron la presencia de una ambulancia, al tiempo que aducían sufrir daños corporales. No solo el conductor del otro vehículo implicado, un Ford Transit, mostró su extrañeza, dada la escasa velocidad a la que se puede circular por este punto del casco urbano de Pontevedra dada la afluencia de vehículos que se registra los días laborables en horas punta, como era el caso.
Las sospechas aumentaron cuando el conductor de otro vehículo que circulaba por este entorno les trasladó a los policías que, momentos antes de producirse el siniestro, había estado a punto de impactar con su coche contra el Peugeot 206.