El programa lúdico cultural reúne a familias enteras a orillas del Lérez
06 oct 2014 . Actualizado a las 13:40 h.«Cruza o río, fai ponting... e vente de pícnic (agás que chova)». Así se promocionó este año Faiponting, una iniciativa lúdico cultural del Concello de Pontevedra que tuvo lugar ayer en la Illa de Esculturas y el Pazo da Cultura. Y no, llover no llovió. De hecho, el día fue casi perfecto para desarrollar durante más de ocho horas un programa cargado de actividades y especialmente pensado para las familias.
Aunque la mayor parte de las propuestas se concentraron por la tarde, mucho público acudió a este espacio natural de la ciudad ya por la mañana. Según la organización, más que el año pasado. A pesar de que se podía comer en el recinto, donde había puestos de comida a tiro de la pasarela de A Illa -con paella a 5 euros y bocatas a 3 y 2 euros-, todavía no hay tradición de comer en la hierba. Esto no es Londres y tampoco el verde está libre de sorpresas desagradables.
Algunas de las actividades se repitieron a lo largo del día en varios pases. Una de las más concurridas, entre las matinales, fue el Roteiro en bici por la Illa guiado por Iciar Ezquieta. La falta de viento no ayudó demasiado a esa hora para volar las cometas, algo que sí mejoró con el paso de las horas. Estas exhibiciones y coreografías de vuelo acrobático fueron también muy seguidas.
Espectáculos de manipulación de globos, intervenciones de alumnos de la Escola Superior de Arte Dramática (ESAD) de Galicia, performances de danza, juegos populares en familia y música, mucha música, conformaron este Faiponting. Sin olvidar el cómic, a cargo de alumnos de O Garaxe Hermético -la primera escuela profesional de cómic e ilustración de Galicia-, y más música, pero de ópera y para perros y sus dueños.
Familias al completo compartiendo paseo en bici y muchos andarines con perros, todos con sus correas, dieron vida a un espacio natural, la Illa de Esculturas o Illa do Covo, que quizá sigue sin estar lo suficientemente valorado a pesar de ser un lujo para cualquier ciudad. Las sombras a pie del río Lérez se cotizaban mientras arrancaba la oferta vespertina, que se abrió con Ne me quitte pas, el espectáculo de manipulación de globos de la compañía O retrete de Dorian Grey. Solo alguna tímida queja que echaba en falta megafonía para oír mejor a los artistas.