Sanxenxo prorroga su éxito veraniego

Roi Palmás
roi palmás SANXENXO / LA VOZ

PONTEVEDRA

CORA

Octubre arranca con una masiva afluencia en la playa de Silgar y temperaturas estivales

02 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El recién estrenado mes de octubre se destapa como el nuevo agosto. Ayer, aprovechando una nueva jornada bajo la influencia del anticiclón, el arenal de Silgar volvía a revivir sus mejores sensaciones. Sol, calor, turistas y olor a crema bronceadora. No se puede pedir más cuando el calendario nos recuerda que el otoño debería de mandar en los cielos, aunque todo el mundo se empeña en no jubilar todavía los trajes de baño.

El paseo de la playa era otra vez un ir y venir de gentes de aquí y de allá. Mucho turista nacional y alguno internacional con algo en común: encontrar el que probablemente sea el mejor rincón de Galicia para disfrutar de este tiempo extra que nos brinda un verano que llegó tarde y que parece que no se quiere despedir.

Con 20 grados a media mañana y hasta con 25 en su punto álgido, la de ayer fue una jornada ideal para estirar las vacaciones y para romper mitos acerca del supuesto frío de las costas atlánticas y sus aguas.

Bañistas y turistas que conocían por vez primera este reducto de relax y playa se confundían con aquellos que llevan viviendo años e incluso décadas con vistas privilegiadas al mar. Se percibe estos días otro modelo de turismo. Más sosegado, más experimentado, que busca más el disfrute de los pequeños detalles y que goza de que se hayan evaporado las aglomeraciones de otras épocas.

Sanxenxo sigue ofreciendo su mejor versión a propios y extraños y a pesar de que el municipio ha vuelto a su moderada tranquilidad habitual de los meses otoñales, lo cierto es que Silgar es, y seguirá siendo estos días, un pequeño paraíso al alcance de todos.

Misma playa, menos servicios

Cierto es que los turistas presentes ayer en Sanxenxo agradecían el silencio y el espacio sobre la arena, pero también es verdad que algunos de ellos echaban en falta la figura de los socorristas. El arenal sigue ofreciendo servicios pasivos como el de las duchas o los accesos pero no los que requieren personal.

El lamento viene también enfocado al turismo de mayor edad, que precisan de un mimo especial en cuanto a accesibilidad y ayuda básica. Sin embargo, otros arenales de los alrededores, que tampoco cuentan con estas mejoras, distaban mucho del nivel de ocupación del que sigue presumiendo Silgar y Sanxenxo.