Será el sábado 5 de julio y girará en torno al histórico Baile do Pino
28 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La celebración de un carnaval de verano es una idea que se venía barajando desde hace tiempo y que no es nueva en Pontevedra. De hecho el que organizaba la discoteca Shiva en los años ochenta fue algo así como el germen del actual entroido de invierno en la calle. Lo hacía en agosto, duraba una semana e incluía bailes de disfraces y una caravana de vehículos por la calle humorísticamente engalanados. Treinta años después, los hosteleros locales y la concejalía de Turismo se pusieron de acuerdo para retomar el entroido estival. El año pasado ya hubo una experiencia piloto, pero un tanto apresurada, y esta vez se antoja más organizado, con la participación de las empresas Risotadas y 105 Besos Teatro, que se encargarán de reforzar la animación callejera. Se celebrará el próximo sábado, 5 de julio, y tendrá como eje temático el histórico Baile do Pino, que funcionaba en Pontevedra desde la década de los años 40 y 50 y formaba parte muy activa de aquella ciudad de mediados de siglo. Por lo tanto, animan a todos los pontevedreses a caracterizarse adecuadamente como un homenaje a aquellos mozos hoy ya entrados en años.
Participarán las charangas habituales del entroido de invierno, que recorrerán el centro histórico con paradas en las principales plazas, ambientadas para la ocasión. El programa comenzará a las 19 horas en la praza da Peregrina con un obradoiro de máscaras y maquillaje para los niños y juegos de animación. A las 21.30 horas comenzará el Tabernódromo en la praza da Verdura. A las 22.30 se dará lectura al pregón, a cargo de un personaje público «moi coñecido», en presencia de Ravachol y Furcinho, el camaleón que apadrina este entroido de verano.
Entre pollos y verduras
2Los niños de la Escola Infantil del campus universitario cultivan lechugas, tomates, habas y pimientos en su huerta escolar desde hace un año, con ayuda de sus profesoras. Y ayer les tocó acudir a retirar de la tierra los frutos de su trabajo. Pero no solo eso, también tuvieron la oportunidad de ver, tocar y observar a unos pollitos que hace pocos días salían del huevo. Como bien dice la directora de la escuela, Ángeles Rodríguez, «es importante que sepan de dónde vienen los alimentos, que vean que nacen en la huerta y no en el supermercado». El huerto se encuentra a las puertas del centro escolar, que crearon con ayuda de la Universidad, y a los peques les encanta plantar, regar, colectar tomates, pimientos y lechugas. Los productos que recogieron ayer los plantaron en el mes de mayo y la cosecha ha sido muy buena. En cuanto a los visitantes especiales que recibieron en el centro infantil, los polluelos fueron llevados por una profesora con la idea de mostrarle a los niños la importancia que tiene el respeto por los animales y que aprendan a convivir con ellos de cerca sin tenerles miedo. Fue toda una experiencia, completamente nueva, y de miedo parece ser que nada, si acaso algunos nervios. Los tocaron, jugaron con ellos, dejaron que les subieran encima y disfrutaron de lo lindo.