Una sentencia exime al Concello pontevedrés de la reclamación de daños que formuló un ciudadano que resbaló en una placa de hielo en una acera
18 mar 2014 . Actualizado a las 14:28 h.Allá por los años 80, Kortatu cantaba que «la asamblea de majaras» decidía el tiempo que haría al día siguiente. «Mañana, sol y buen tiempo», proclamaba. Puede que sea la asamblea de majaras la que decide, pero desde luego, no es una competencia municipal. Al menos, eso es lo que dice una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Pontevedra, que ha desestimado una reclamación de daños que formuló un ciudadano que resbaló en una placa de hielo que se formó en una acera. El fallo especifica que «no existe responsabilidad municipal ya que la placa de hielo estaba causada por las bajas temperaturas». O sea, que al alcalde se le puede culpar de muchas de las cosas que suceden en la ciudad, pero no del mal tiempo.
Los hechos que valora la citada sentencia tuvieron lugar en diciembre del 2010 en el barrio de A Parda, cerca de la guardería pública.
El ciudadano que acabó denunciando al Concello paseaba por esta zona cuando resbaló en un placa de hielo. Y el accidente no fue leve, ya que reclamaba una indemnización de 5.068 euros al Concello alegando que la placa de hielo se formó porque estaba activado el riego automático en un jardín municipal. El juzgado acordó que no, que el hielo se formó porque hacía frío.
Juicio en Madrid por una arqueta
No fue la única sentencia curiosa de la que tuvo conocimiento ayer la junta de gobierno local. También se desestimó la reclamación de un particular sobre daños causados en una finca de Lourizán al reventar una arqueta. Este vecino reclamaba daños por más de 4.000 euros y denunció a las tres Administraciones que ejecutaban una obra en la zona: el Concello, la Xunta y el Ministerio de Fomento. Esto hizo que la vista se celebrara en el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo, en Madrid, a donde se tuvo que desplazar el abogado del Concello. Si el denunciante tiene que hacer frente a las costas, la demanda le habrá salido por un pico.