13 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
El vestíbulo del Centro Social de NCG, sede del congreso, se convirtió ayer en un mercado de arte y artesanía en torno a la camelia y sus productos derivados. Los jabones que fabrica el Monasterio de Armenteira, los acrílicos de Amelia Palacios y sus estampaciones de esta flor en bolsas, camisetas y fulares, hicieron furor entre los congresistas. Igual que las fotos de camelias sobre madera de Cristina Varela, los esmaltes y una variada joyería.