Más agua que nunca en el Lérez

Lars Christian Casares Berg
christian casares PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El elevado caudal se aprecia en los saltos del río, como en la presa de Bora, en la imagen.
El elevado caudal se aprecia en los saltos del río, como en la presa de Bora, en la imagen. capotillo< / span>

Las intensas lluvias de los últimos meses, el exceso de sedimentos y el estrechamiento del cauce de las últimas décadas afectan al río

12 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Registros consecutivos de récords históricos de caudal. Sedimentos que inutilizan parte del puerto deportivo de la ciudad y un dragado que no llega. El río Lérez, alimentado por los 74 días de lluvias apenas interrumpidos por dos de ausencia de precipitaciones, está en máximos históricos. Al menos desde que Augas de Galicia realiza registros periódicos.

La elevadísima aportación de las precipitaciones apuntan a que este año el Lérez pulverizará todos los récords. Y es que los registros de máximos históricos están además coincidiendo con los meses de mayor aportación del río. Son máximos históricos en los meses de máximo caudal. A partir de marzo, la aportación cae, hasta el punto de que el 80 % del agua recogida anualmente en el cauce se concentra entre los meses de noviembre y marzo.

Pero, ¿cómo influye este extraordinario aporte? El principal problema lo constituye el riesgo de inundación de las márgenes, especialmente coincidiendo con los períodos de marea alta. Sucedió el pasado mes de febrero en dos ocasiones, cuando fue necesario cortar la autovía a Marín debido a que el agua la cubría al coincidir con marea alta.

Sin embargo, se están constatando otras consecuencias, más silenciosas pero igual de inexorables. La alerta del Club Naval acerca de la inutilización de parte de sus pantalanes ante el continuo depósito de los sedimentos del río en la zona es solo un ejemplo de cómo afecta al Lérez los cambios en su cauce sumados a períodos de gran aportación de caudal como el de este invierno.

La situación se ha visto agravada en los últimos años como consecuencia de la construcción de los puentes sobre el Lérez, que han reducido a la mitad, la anchura del río en los últimos treinta años. El viaducto que conecta la ciudad con la carretera de Santiago, obligó a reducir el cauce en un 50 %. El viaducto mide, tal y como fue construido en la década de los setenta, 99 metros de largo. El puente se remató en 1983. El de los Tirantes con las orillas supuso una invasión de al menos un tercio del total que ocupaba el río a su paso. Se inauguró en 1995.

Así las cosas, el dragado del río, pospuesto durante años, continúa sin concretarse. El anuncio el pasado 26 de febrero de que Patrimonio Cultural autorizaba una prospección arqueológica subacuática previa al dragado alimentó la vieja aspiración de Concello, cofradías y Club Naval de dragar el Lérez. Pero no hay fecha.