Un informe de los bomberos precipitó el plan municipal para el edificio de la ONCE

Serxio Barral Álvarez
SERxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Lores evitó ayer la polémica con su teniente de alcalde: «O convenio está á marxe de que lle busquemos uso ao inmoble»

07 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A raíz de uno de los temporales que azotó Pontevedra en los últimos meses, fue requerida la presencia de los bomberos en la antigua residencia de la ONCE. Cuando entraron en el inmueble certificaron el mal estado en que se encuentra el interior, y así quedó reflejado en el informe sobre la intervención, en el que se especifica que existe riesgo para la integridad del inmueble.

Fue este documento el que precipitó la decisión municipal no ya de acometer arreglos de emergencia en el edificio -se invertirán 133.000 euros en reparar la cubierta, las bajantes y algunos aspectos del interior-, sino también de buscarle un uso inmediato. De hecho, el informe de los bomberos apuntaba a que el hecho de que lleve varios años años cerrado contribuyó decisivamente al peligroso deterioro.

Ayer, el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), subrayó que el inmueble es una propiedad municipal y que por lo tanto «é unha responsabilidade nosa a todos os efectos». De ahí la decisión de acometer arreglos y de ceder el uso de algunas dependencias a asociaciones y colectivos vecinales de la zona.

Lores no quiso entrar en polémicas con su teniente de alcalde, Antón Louro (PSOE), que el pasado martes calificó de «pouco madura» esta decisión municipal y alertó de que el inmueble puede volver a manos de la ONCE si se denuncia el convenio suscrito en su día entre e Concello y la citada organización.

«O convenio está á marxe de que busquemos unha solución para darlle un uso ao edificio», señaló el alcalde, que recordó que hasta ahora fracasaron los intentos por ceder el inmueble a la Xunta para usos gerontológicos o a la Universidade para una residencia de estudiantes. Dándole un uso cívico, insistió Lores, «damos resposta a unha demanda existente entre as asociacións da zona, que pedían espazos para desenvolver as súas actividades».