La variante de la N-550 recupera la normalidad tras el desprendimiento de un talud que obligó a cortarla
21 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La carretera de circunvalación de Caldas recuperó la normalidad tras el derrumbe de un talud que obligó a cortarla al tráfico en la madrugada del domingo. Fuentes de la Policía Local indicaron ayer que la variante de la N-550 se abrió al tránsito de vehículos el mismo domingo por la noche. El desprendimiento del talud cubrió de barro y piedras la calzada y provocó que se prohibiera la circulación de vehículos en ambos sentidos entre los lugares de Segade y Tivo (Santa María) desde las 3.30 horas del domingo y durante toda esa jornada.
Operarios del servicio de mantenimiento de Carreteras del Estado, con la ayuda de voluntarios de Protección Civil de Caldas y de Cuntis, se emplearon a fondo para dejar el vial del Ministerio de Fomento en unas condiciones que permitieran su reapertura al tráfico.
La circunvalación de Caldas se inauguró el 1 de abril del 2009 tras seis años de obras y una inversión de 42,4 millones de euros. La variante tiene 6,4 kilómetros y se construyó con la finalidad de librar al centro de Caldas del paso de más de 10.000 vehículos diarios. Viniendo desde Pontevedra se accede al vial en Tivo, y finaliza en Outeiro, en la parroquia de Bemil.