Reyes, con menos tirón, aleja al marisco de los picos de Nochebuena y Fin de Año
04 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La sucesión de temporales de estos días está teniendo su repercusión en los precios del pescado en las plazas de la comarca, manteniendo un nivel alto de cotización para buena parte de las especies. Habitualmente y pasadas las fiestas de Nochebuena y Año Viejo, el pescado inicia su curva descendente, como el marisco. Sin embargo, el 2014 trae como novedad que la ciclogénesis impide a los barcos salir a trabajar con normalidad y, como consecuencia, las lonjas están menos abastecidas. A efectos prácticos, esto supone que el colectivo de placeras adquiere el pescado más caro, porque aunque la demanda ha bajado un poco, la oferta es mucho menor de lo habitual. El resultado final es que el consumidor notó poca variación en el precio del pescado a dos días de Reyes.
El viernes, por ejemplo, en la plaza de Pontevedra, la merluza solo había bajado dos euros, quedando a una media de 14 euros el kilo. Su valor habitual en fechas no festivas ronda entre los ocho y diez euros. En cuanto al lenguado, este se sitúa entre los 25 y 30 euros el kilo. En la plaza pontevedresa era difícil encontrar rodaballo salvaje, a 35 euros, mientras que el de piscifactoría se situaba en los 22 euros, mientras que el besugo se cotizó a diez.
Hubo algunas especies que invirtieron la tendencia a la baja y, por ejemplo, la pescadilla pequeña subió dos euros, pasando de seis a ocho euros, desde Fin de Año al día de ayer.
En la plaza, los vendedores asumen con sentimiento encontrado esta situación. Para unos, «hubo mucha menos cantidad en estas fiestas y la gente compró, pero si el precio no les convencía, no lo hacían tanto como en otras ocasiones», indicó Josefa, una placera. José María Dezagoire, de Pescados Aboal, apuntó que el incremento del IVA ha tenido también una repercusión negativa para el sector porque al elevar los precios, aleja a los compradores.
Por su parte, el marisco está muy lejos de los picos alcanzados en Nochebuena o Fin de Año. En Pontevedra, por ejemplo, la centolla perdió veinte euros de su valor, bajando de 50 a 30 el kilo, el camarón ya no supera los cien euros, mientras que la almeja perdió una media de ocho euros, pasando de 30 a 22 el kilo.
Hoy las placeras ponen sus esperanzas en que la visita de los Reyes Magos durante la mañana anime a más gente a comprar en el mercado de la calle Sierra.