Tres conductores dieron positivo y cinco personas fueron atendidas por intoxicaciones
02 ene 2014 . Actualizado a las 14:05 h.Una vez más, los incidentes de la Nochevieja pontevedresa estuvieron vinculados con el consumo de alcohol. Solo en la capital provincial, el 061 tuvo que trasladar a cinco personas hasta el servicio de urgencias del Hospital Montecelo aquejadas de intoxicaciones etílicas, según confirmó una portavoz de este centró sanitario.
Las fuentes consultadas precisaron, en este sentido, que la de ayer fue «una noche movida dentro de lo que es normal en estas fechas». En principio, todas estas intoxicaciones se resolvieron satisfactoriamente.
No salieron tan bien parados los tres conductores que fueron interceptados por la Policía Local después de ponerse al volante pese a haber ingerido bebidas alcohólicas. Los positivos se produjeron en el marco de controles dinámicos en la avenida de Compostela, en dos supuestos, y el tercero en el entorno de la plaza de Barcelos.
Se da la particularidad de que la intervención de los agentes fue consecuencia directa de maniobras antirreglamentarias previas de los infractores. Desde la Jefatura municipal se precisó que los tres casos determinaron la imposición de denuncias de carácter administrativo.
Y también relacionado con el consumo de alcohol parecen estar relacionados otros incidentes que movilizaron a los cuerpos policiales. Así, pasadas las siete de la mañana, la Policía Nacional trasladó a la Comisaría para su identificación a un cliente de un karaoke de las inmediaciones de la Alameda.
Se sospecha que mantuvo un comportamiento agresivo en el interior del local y, supuestamente, terminó causando desperfectos en el mismo.
Horas antes, sobre las cuatro y media de la mañana, la Comisaría fue alertada por un vecino de Monte Porreiro cansado de escuchar los petardos que se estaban explosionando. La Policía Local también tuvo que atender numerosas quejas por ruido -sin mayores consecuencias-, así como se informó de una pelea en el interior de un pub, si bien no se identificó a nadie.
Desde ambos cuerpos, en todo caso, se resaltó que la tranquilidad fue la tónica general de la primera noche del 2014, una noche en la que el 061 tuvo que asistir a un pontevedrés que, por causas que no han trascendido, sufrió lesiones en su casa al caer de espaldas sobre un vaso de vidrio. En gran medida, la ausencia de incidentes reseñables pudo deberse a las condiciones meteorológicas que se registraron.
Estas, sin embargo, sí se hicieron notar en la red viaria. Hasta las seis de la tarde de ayer, el 112 tuvo constancia de dos accidentes de tráfico con heridos en Pontevedra y en Caldas, así como se tuvieron que atender cerca de una veintena de incidencias de circulación.
Asimismo, este organismo autonómico fue informado de más de una decena de pequeños incidentes, buena parte de los cuales tuvieron su origen en la lluvia y en las rachas de viento.