La Praza de Abastos estrena decoración navideña

PONTEVEDRA

LÓPEZ PENIDE

Las estampas propias de estos días se repiten en diversos ambitos, como en un colegio de Poio donde niños y mayores compartieron experiencias

20 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

1 La Praza de Abastos está estos días más animada que nunca con las compras para las cenas de Nochebuena y las comidas de Navidad. Y como no podía ser de otra forma, el recinto luce un aspecto propio de estas fechas, gracias al proyecto desarrollado por los quince alumnos del módulo de dinamización comercial del Obradorio de Emprego de Monte Porreiro. El proyecto, que consistió en la colocación de elementos decorativos e interactivos con el público, mereció ayer la visita de la concelleira de Promoción Económica, Carlota Román, que destacó el esfuerzo realizado. Román señaló también que esta y otras iniciativas, como la primera Feira de Doces de Convento, están produciendo efectos muy positivos en el mercado municipal, cuya modernización y optimización es un objetivo prioritario.

Lo que más llama la atención de la decoración navideña instalada son los paraguas colgados del techo. Pero tampoco faltan otros elementos decorativos más clásicos como las guirnaldas sobre las bancadas del pescado, las bolas de Navidad, las cajas de regalo, el forrado en colores alegres de las columnas centrales de la plaza, siluetas en las paredes, renos elaborados en material reciclado, un buzón de los Reyes Magos y, por supuesto, un gran árbol de Navidad, situado justo en el acceso principal. También se colocaron dos photocall en la planta alta y en la planta baja para que los clientes se puedan llevar un recuerdo simpático.

Un belén especial

2 Las estampas navideñas se repiten estos días en la calle y en todas las instalaciones públicas y privadas. Los pacientes de la Unidad de Daño Cerebral del Centro de Neurociencias Hospital Domínguez de Poio contribuyeron a su decoración construyendo un belén. Ángel Novo Fernández y Miguel Ángel Fernández Rodríguez fueron los creadores de esta composición navideña, en la que incluyeron una reproducción del propio hospital. Con la terapeuta ocupacional Silvia Gerpe, trabajaron desde septiembre en la elaboración de cada una de las piezas. Y les ha quedado precioso.

Para todas las edades

3 Esta claro que no hay edad límite para disfrutar de estas fechas, algo que quedó ayer meridianamente claro en el CEIP Isidora Riestra de Poio. Niños de 3 a 5 años pudieron compartir experiencias navideñas con un grupo de mayores -uno de ellos tenía 91 años-. «Eramos pobres. Tíñamos moi pouquiño para comer», les explicó Agustín a unos pequeños que no se imaginan pasar la Navidad sin su árbol decorado con luces y bolas de colores o sin un Belén. Sin embargo, lo que más llamó su atención fueron los cambios que han experimentado los juguetes. «O primeiro regalo que tiven foi unha boneca de pau», explicó Susa Pousada. Tanto esta vecina de Poio como Marina aún recuerdan cómo, en una ocasión, los Magos de Oriente les trajeron sendas muñecas de cartón. Su destino fue similar: «Un día a fun lavar e me quedou toda na man, desfíxose toda».