Los socios de gobierno buscan evitar una imagen de desunión en el pleno
18 dic 2013 . Actualizado a las 15:52 h.Los dos socios del gobierno municipal, BNG y PSOE, trabajan para evitar la fractura -al menos en imagen- que podría darse en el pleno de mañana con motivo de la moción socialista sobre ella ordenación del tráfico en el entorno del puente de A Barca. Ayer se produjo un contacto directo entre el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), y el teniente de alcalde, Antón Louro (PSOE), en el despacho de este último.
El portavoz socialista señaló, como ya hizo la semana pasada, que está abierto a llegar a un acuerdo con su socio de gobierno. En principio, el texto de la moción no se cambiará «pero ben pode enmendarse», apuntó ayer Louro.
Este reconoció que las circunstancias han cambiado desde que se hizo pública su propuesta, el pasado día 5. Así, el primer punto -restablecer el doble sentido de tráfico en A Barca cuando acaben las obras de Acuaes- ha quedado superado por los acontecimientos, ya que el puente reabrió el pasado fin de semana.
El segundo punto de la moción insta a realizar un «estudo rigoroso» del tráfico en el puente y en las calles adyacentes. Aunque desde el BNG se sostiene que dicho estudio ya está hecho y es el Plan de Tráfico, el edil de Infraestructuras, César Mosquera (BNG) ya apuntó la semana pasada que lo que se está haciendo en Echegaray es aplicar dicho plan «mentres non haxa outro», con lo que no cerró la puerta a encargar nuevos estudios. Louro también cree que es posible alcanzar un acuerdo, ya que admitió que la nueva ordenación de Echegaray -tráfico restringido a servicios y residentes- no cierra del todo la calle, como en un primer momento se temió. «Pódese circular por Echegaray. Eu mesmo o fixen», señaló.
El tercer apartado de la moción insta a que cualquier decisión que exceda el ámbito de Pontevedra se consensúe con Poio y la Xunta (titular del puente). Ahí cabría entrar en discusión sobre si restringir el tráfico en Echegaray afecta o no al municipio vecino.
Y la cuarta propuesta de acuerdo es impulsar, en colaboración con Xunta, Poio y Diputación, la construcción de una pasarela peatonal aprovechando los antiguos pilares del tren. Aunque Mosquera rechazó la idea la semana pasada, Louro insistió ayer en que se trata de una simple propuesta, y que «se non sabemos o custe ou a viabilidade, tampouco podemos rexeitalo sen máis».
Así las cosas, no parece que las posturas estén muy alejadas. Al menos, en la parte dispositiva de la moción. Otra cosa es la exposición de motivos, en la que los socialistas acusan a sus socios de gobierno de «improvisar» y «experimentar» en materia de tráfico. Por ahí el BNG sí que no pasa.