El PP vuelve con los sueldos

Lars Christian Casares Berg
christian casares PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Trata de reavivar el debate proponiendo ahorrar un 50 % en pagar a ediles

15 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace dos meses exactamente hoy, el PP, con su mayoría en el máximo órgano del Parlamento, la Mesa, aprobó en solitario el nuevo régimen retributivo de los diputados autonómicos. Se incrementó la parte del sueldo sujeta a retención fiscal, que pasó del 46 al 83 % del total para los representantes políticos con el nivel salarial más bajo. Pero la soledad de los populares en la aprobación de una medida que pretende aplacar las críticas a los privilegios fiscales de sus señorías evidencia también que en materia de retribuciones la toma de decisiones se atasca.

Ahora el PP local, de la mano de las enmiendas a los presupuestos del Ayuntamiento vuelve a intentarlo con los sueldos. Después de que la última intentona por centrar el debate en las elevadas retribuciones, o el elevado número de ediles del grupo de gobierno municipal que las reciben -doce de catorce-, le saliese por la culata, ahora los populares vuelven a intentarlo. Piden que se corte por la mitad el dinero que los pontevedreses destinan a través de sus impuestos a pagar a la corporación. A las dedicaciones exclusivas del grupo de gobierno, que ahora se llevan 682.000 euros al año, se dedicaría, según el criterio del PP 338.000 euros.

Vuelve la oposición sobre un asunto en el que, no sin razón, considera que puede encontrar el apoyo de la ciudadanía, morder con fuerza, y pilotar el debate después. Argumentos no faltan. Las retribuciones de alcalde, teniente de alcalde y los ediles de BNG y PSOE que les acompañan en el grupo de gobierno multiplican por dos el salario medio español (1.639 euros), o casi por tres, en el caso del alcalde. Pero el PP pisa terreno inestable.

La cimentación del argumentario de los populares es flojo. Porque cuando Jacobo Moreira había mordido la presa a cuenta de una retribución más para un nuevo edil del BNG aprobada en la sombra por el regidor, este maniobró y retiró al PP las dedicaciones de las que disfrutaba. Todas, salvo una. La rebelión posterior de los ediles del PP porque la estrategia de su portavoz les dejó sin salario es conocida.

El PP vuelve a la carga, pero ni su propia historia, ni la más reciente de sus compañeros en O Hórreo, le permiten a Moreira jugar con munición suficiente para si quiera dar la batalla.