La inspección de Pasarón, pendiente del césped

S.B. PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La redacción del informe final está todavía a expensas de la elaboración de un análisis sobre el estado del terreno de juego

28 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El gobierno local de Pontevedra todavía no ha recibido el informe sobre la inspección que técnicos municipales llevaron a cabo en el estadio de Pasarón como paso previo a la recepción oficial de la obra.

Un equipo encabezado por el arquitecto municipal comenzó a trabajar en el estadio a finales de junio, y pese a que el concejal de Deportes, Agustín Fernández (PSOE), señaló ayer que el trabajo de campo ha finalizado, la redacción del informe final todavía continúa.

A mayores, el Concello no ha contratado todavía la asistencia técnica que ha de certificar el estado del césped. Se optó por contratar a una empresa externa ante la falta de capacitación de los técnicos municipales para comprobar si la ejecución del césped es apta para una instalación deportiva de las características de Pasarón. Máxime, insiste Fernández, tras los episodios de inundaciones vividos el pasado invierno, cuando se llegó a suspender un partido oficial que tendría que haberse disputado en el estadio varios meses después de su inauguración oficial con un partido internacional.

El informe técnico será clave para recepcionar la obra, de cuya ejecución se encargó la Diputación Provincial. Como se trata de una instalación municipal, su titularidad volverá al Concello en cuanto se dé el visto bueno a la ejecución de los trabajos. La cuestión no es baladí, ya que una vez que se recepcione la obra, será la Administración municipal la que se encargará de todos los aspectos relacionados con el mantenimiento y el cuidado del estadio, de ahí que se esté poniendo un especial celo en el proceso de inspección.

«En óptimas condicións»

Agustín Fernández restó importancia ayer a la lentitud de un proceso de inspección que, por otro lado, ya adelantó en junio que podría durar varios meses. El concejal socialista siempre defendió que el Concello «quere recibir o campo canto antes, pero, sobre todo, en óptimas condicións». El elevado coste de la reforma -que superó los 15 millones de euros, doblando el presupuesto de licitación- obliga, insiste el edil, a ser «moi escrupulosos para comprobar en que se gastaron todos eses cartos públicos».