La Xunta reitera en el Parlamento que el escape de Ence fue inocuo

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Medio Ambiente sostiene que se cumplió la normativa «con folgura», mientras el Bloque critica la «connivencia» de la consellería

20 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las emisiones a la atmósfera tras los incidentes registrados en Ence en Lourizán los días 11 y 17 de agosto no tuvieron ninguna repercusión en la salud de los vecinos y cumplieron los límites marcados por la autorización ambiental integrada, concedida y supervisada por la Consellería de Medio Ambiente. Esta fue la postura que defendió ayer en la comisión de Medio Ambiente en el Parlamento Gallego el secretario xeral de Calidade e Avaliación Ambiental, Justo de Benito, a preguntas de la diputada del BNG Montse Prado.

La comparecencia sirvió para escenificar, una vez más, el fuerte desencuentro entre PP y Bloque sobre Ence, con el cruce de duros reproches por ambas partes. Mientras el portavoz autonómico señaló que no hubo peligro para la salud de los vecinos, la dirigente nacionalista acusó a la Xunta de estar de acuerdo con la pastera y de obviar la información del Concello de Pontevedra.

En la comisión se trataba de dilucidar el alcance real de los incidentes de agosto en la fábrica sobra la población y la atmósfera. En opinión de Prado, «o ocorrido deixa ver que Ence non é o xardín inodoro e incoloro que di a propaganda da fábrica e que hai risco para as persoas». Prado habló de llamadas de vecinos quejándose de «cheiros, problemas respiratorios e irritacións de ollos e gorxa».

El secretario xeral de Calidade, por su parte, negó la críticas, apelando a los informes técnicos, tanto los recabados por el sistema automático de medida -que depende de la Xunta-, como a los de la pastera. Indicó que el día 11 hubo dos incidentes.

Descripción de incidencias

El primer episodio estuvo provocado por un fallo en el ventilador del aire secundario de la caldera de recuperación. Como consecuencia, hubo una parada del motor y por lo tanto una reducción del aire aportado en más de un 50 %. Esta situación supuso un reajuste en los aires de la caldera y un desajuste en la combustión, de tal forma que se incrementaron las emisiones.

El sistema automático de medida registró un incremento de los valores de sulfhídrico y de dióxido de azufre durante cuarenta minutos entre las 17:13 y 17:48 horas.

Ese día, se produjo un segundo episodio, por los reajustes de poner en marcha la caldera, con un aumento de las emisiones de las dos sustancias antes mencionadas durante otros diez minutos, entre las 20.52 y las 21.02 horas. Según De Benito, los vecinos percibieron un «forte olor», pero negó que afectase a la salud.

El día 17 se produjo otro incidente, por un cero eléctrico, que conllevó el paro de los ventiladores inducidos. El secretario xeral sostuvo que esta situación produjo durante diez minutos una «fumadeira branca de vapor de auga» entre las 13.20 y 13.30 horas. En todas estas ocasiones, según Justo de Benito, «cumpríronse con folgura» los límites de la autorización ambiental integrada (AAI), otorgada por la Xunta a Ence. Es más, en un comunicado posterior, la Consellería de Medio Ambiente recalca que, sobre el impacto en el aire, los valores de emisión fueron «semellantes aos que diariamente se obteñen nas estacións de control e vixianza da calidade do aire».

Tres llamadas al 112

Prado se mostró insatisfecha con las explicaciones y manifestó que entendía que la Xunta asumía como suyos los informes técnicos de la pastera, en lo que calificó de «conivencia do PP coa empresa». De Benito se defendió asegurando que se habían recabado informes externos a Ence y que a la hora de estimar también la percepción de la población se había consultado también al 112 y al 061. Recordó, por ejemplo, que de las tres llamadas registradas al 112 ninguna persona reclamó ayuda médica e incluso en uno de los casos cuando se insistió ofreciéndosela, fue rechazado por el autor del aviso.

La líder del Bloque también arremetió contra la Xunta por esperar al día 20 para acudir a revisar las instalaciones de la pastera, aunque los primeros dos episodios ocurrieron el día 11. A esto, De Benito recordó que el sistema automático de medida inscribe al momento las emisiones y defendió la imparcialidad de los informes técnicos autonómicos.