«Paintball» electrónico para la Brilat

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

BRIPAC

La brigada podría estrenar en breve simuladores de combate individual basados en un popular juego en el que los participantes disparan armas que emiten haces de láser

03 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ahorrar costes sin que repercuta en el adiestramiento de los militares de la Brilat es el objetivo que se busca con la implantación de simuladores de combate. La última de las tecnologías asociadas a la formación de combate de los soldados que llegará en breve a la base de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable es una suerte de paintball electrónico.

Bajo la denominación de simulador de duelo para combate individual se esconde la transmutación al ámbito castrense de una tecnología hasta no hace mucho tiempo restringida en España al ámbito lúdico. No en vano, lo que se va a implementar no es más que una variación o profesionalización de los juegos de laser tag o laser combat.

Curiosamente es todo un retorno a los orígenes. No en vano, se trata de una forma de adiestramiento militar que ya se empezó a utilizar en los Estados Unidos a finales de la década de los setenta, si bien con el paso de los años esta tecnología dio el salto a la esfera de los juegos.

Sin embargo, todo parece indicar que con la crisis y los recortes se ha optado por echar la mirada atrás y recuperar este tipo de simuladores, que tienen la ventaja de no suponer un gasto en munición. Además, pese a las décadas transcurridas, la idiosincrasia sigue siendo la misma que entonces: las armas disparan haces infrarrojos que al alcanzar un blanco -un receptor- se contabilizan como si fuera un proyectil real.

Desde el Ejército de Tierra sostienen que «durante la instrucción cada soldado lleva unos detectores, ubicados en su uniforme, que decodifican las señales generadas por los emisores láser asociados a las armas». El sistema, denominado IWS-PAN, permite almacenar no solo los datos relativos a los impactos que alcanzan su objetivo, sino que, al llevar un registro de los disparos realizados, se puede analizar el porcentaje de fallos de cada soldado.

El funcionamiento de este sistema es relativamente sencillo. El emisor láser se puede acoplar a un fusil de asalto o de precisión, así como a una ametralladora reglamentaria. Está especialmente diseñado para que su instalación no suponga un perjuicio para el tirador.

Simultáneamente, cada combatiente llevará, en casco y cuerpo, receptores de la emisión láser, los cuales registrarán cada uno de los impactos virtuales que su usuario reciba en una simulación de enfrentamiento bélico. Y al igual que en los juegos, el arma de un usuario abatido virtualmente se bloqueará y dejará de disparar.