«Nunca estaré con los del codazo y el quítate tú que me pongo yo»

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

La ex responsable municipal del PSOE recuerda su paso por el Concello sin pedir cuentas a nadie

26 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Teresa Casal (Pontevedra, 1948) lleva casi dos años alejada de la política activa, que abandonó tras su controvertido relevo como candidata a la alcaldía en el 2011. Sigue en el PSOE como militante de base y no se posiciona con ninguna corriente o sector. Su regreso a la vida profesional como abogada en ejercicio no le supuso ningún problema, aunque reconoce que lo pasó mal cuando dejó el Concello por la coincidencia con otras circunstancias personales dolorosas, su operación de un cáncer de mama y su «despido» de la UNED. Casal está muy al día de la política municipal, de la que reconoce que cuesta desengancharse.

-¿Qué es lo que más echa de menos la política?

-Echo de menos la actividad trepidante que tenía y los primeros meses se me hacía raro que el móvil no sonara constantemente. Pero yo siempre tuve claro que la política no es una profesión, sino un tiempo que dedicas a servir a tu ciudad o a tu país para luego volver a tu trabajo habitual. Por eso no fue ningún trauma dejar el Concello, aunque me hubiese gustado salir de otra manera. Si lo pasé mal fue porque se mezcló con mi enfermedad y mi despedida de la UNED. Todas esas cosas juntas fueron muy complicadas anímicamente.

-¿Cómo se ven los toros desde la barrera?

-Sigo la política municipal. No puedo evitarlo. Leo tres o cuatro periódicos diarios y, por un lado, en algunos temas sientes sensación de alivio. Menos mal que no tengo que torear con ese toro, me digo. Y otras veces, también pienso en lo que yo haría en esta o aquella cuestión.

-¿Qué es lo último que recuerda haber dicho en un pleno?

-Que la política es es un arte noble y quienes la machacan y le quitan toda esa nobleza son los que van a servirse de ella. Me indigna ver todo lo que está saliendo de cobro de sobresueldos y demás corruptelas. Lo peor es que alguna gente nos iguala a todos, y eso me indigna más.

-¿Está olvidado su convulso relevo o sigue teniendo cuentas pendientes con alguien?

-Si algo no soy es rencorosa, en absoluto. Soy consciente de que era algo que tenía que pasar. ¿Que lo hicieron mal? Sí. Así se lo dije a quién tenía que decírselo. Me gustaba lo que hacía y creía que podía seguir haciéndolo bien, pero doctores tiene la iglesia. Hubiera sido más sencillo decirme claramente que no querían que siguiera. Pero no, durante casi dos años o prácticamente al año de empezar el mandato, ya empezaron a hacerme la vida un poco imposible. Ahora está todo olvidado. Con los militantes de base nunca tuve ningún problema, al revés. Y a los que se enfrentaron a mí -no sé por qué, nunca lo supe- que les vaya bonito.

-¿Cual es su situación dentro del PSOE? ¿Con qué sector se posiciona de cara a la renovación de la cúpula gallega?

-Soy militante de base y muy poco activa. Tengo que reconocerlo. Afiliación al margen, mi socialismo es genético por herencia de mi abuelo materno y estoy un poco desilusionada porque lo que veo ahora tiene poco que ver con mis ideales. Yo estoy con aquellos que de verdad quieren trabajar por Galicia y por el socialismo. Esos me encontrarán siempre a su lado. Con los que nunca estaré es con los del ?quítate tú que me pongo yo?, con los del codazo o con los que se agarraran aquí y se sueltan de allá. Por eso soy tan de base, por la libertad de decir, en el momento que tenga derecho a meter mi papeleta, lo que realmente pienso.

-¿Cree que a nivel local también habrá renovación de candidato?

-Yo creo que sí. Antón Louro estaba muy a gusto y lo hizo muy bien como Delegado del Gobierno. No lo veo tan a gusto en el Concello. Eso se percibe.

-¿Qué tal se lleva con sus antiguos compañeros de grupo?

-No me llevo. Con Celia Alonso estuve hace poco. La llamé un día, pero está en Lalín y apenas viene por aquí. A Margarita la veo por la calle, a Cáceres también me lo encontré. Y a Valcárcel y Julio... fueron los que me pusieron al pie de los caballos.

-¿Se sintió traicionada?

-No sé si merece la pena volver sobre eso. Ya dije en su día que me encontré muy sola. Y eso me dolió. Pero, repito, no soy nada rencorosa y siempre estoy dispuesta a hablar con todo el mundo. Lo que pasa es que si prescinden de ti, tampoco voy a ir yo detrás de nadie.

-La cuerda del pacto BNG-PSOE vuelve a estar tensa, al parecer por invasión de competencias, ¿Le suena?

-Me suena y mucho. En el 2003 las fuerzas estaban muy desequilibradas y la casa era casi toda de uno. El problema vino en el 2007, cuando el BNG tuvo que ceder la mitad de las habitaciones. Ese pacto fue muy difícil de negociar, pero el mandato transcurrió bastante bien. En este momento es tan desigual la correlación de fuerzas que, francamente, creo que el Bloque abusa. Y que conste que, en honor de los compañeros del PSOE, tengo que decir que se están batiendo bien. Las áreas de Educación, Deportes, Promoción Económica y Turismo que llevan Carlota y Tino tienen mucha presencia en los medios. Y la concejalía de Urbanismo de Louro es evidente que también. Pero hay otra batalla que tiene ganada Lores desde hace tiempo, el trato y el contacto directo con la gente, y ahí hay que hacerse más visible.

-Usted tenía feeling con Lores.

-!Ja ja¡ Se cabreaba cuando me saludaban a mí más que a él por la calle. Con Lores no me costó un gran trabajo entenderme. Discutíamos, peleábamos, no coincidíamos en muchas cosas y en otras muchas sí. A veces eran otros los que lo estropeaban -tanto por su parte como por la mía-, pero nosotros siempre tuvimos afán de arreglarlo.

-¿Siente que su legado ha sido mal tratado?

-Ya en la campaña electoral en ningún momento se puso en valor el trabajo del anterior grupo municipal. Pero estoy orgullosa de muchas cosas. Por ejemplo, del CITA - donde veo que se celebran muchos eventos- o del Campillo, una obra por la que me siguen felicitando por la calle. Luego está la espinita del Museo da Historia. Y las medianeras de la Peregrina, que este proyecto no era tan caro, pero se ve que no les gustó.

-¿Qué sintió cuando taparon los restos de O Burgo?

-Lo esperaba porque al principio del mandato ya dijeron que lo aparcaban. Pero me acordé cuando se tapó la excavación de 1988. Puedo entender que con la crisis no haya dinero, pero es un gran proyecto y espero que algún día se recupere. Mi frustración es que siempre confíe en el 1 % Cultural de Fomento, en los parabienes de los de aquí que estaban en el ajo y de los de allí que tenían que tomar la decisión política, pero no me hicieron caso.

teresa casal garcía abogada y ex vicealcaldesa del Concello de Pontevedra

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con Lores»