La comarca entera se volcó en un reconocimiento al fallecido regidor cargado de emoción
20 may 2013 . Actualizado a las 20:57 h.La jornada empezó con un tuit, el que escribió Agustín Hernández en reconocimiento a un amigo. Al mediodía ya se pudo comprobar en la plaza del Concello de Meaño que eran muchos los que pensaban igual que el conselleiro de Medio Ambiente, porque el recinto inaugurado en uno de los 21 años en los que Jorge Domínguez fue regidor estaba abarrotado, y no solo de autoridades y vecinos de Meaño; los había de todo O Salnés, y seguramente también de toda Galicia. Estaba claro que, tal y como dijo el presidente de la Diputación de Pontevedra, Jorge Domínguez «deixa pegada».
El homenaje a título póstumo tuvo lugar al mediodía, y consistió en un acto muy sencillo -el ausente protagonista nunca fue amigo de placas ni de reconocimientos- en el que se dio lectura al acuerdo plenario que nombraba al regidor alcalde perpetuo de Meaño.
Posteriormente, se hizo entrega de ese documento a su emocionada viuda, Milagros Pérez, que resaltó la entrega de su esposo al municipio incluso cuando estaba ya muy enfermo, y agradeció su ayuda a todos los que compartieron con él esa última fase. Insistió, como ya era sabido, en que el regidor no era amigo de reconocimientos personales «porque pensaba que as obras perdurarían de por si». Quedó claro que fue así en su caso, tal y como se encargó de recordar la alcaldesa, Lourdes Ucha, que hizo un repaso de la gestión de Domínguez a lo largo de 21 años. «Meaño non sería o mesmo se ti non foses o seu alcalde», dijo en su memoria.
Adjetivos para un alcalde querido
Los discursos llegaron cargados de adjetivos: incansable, leal, honesto, tolerante, altruista, solidario... fueron algunos de los elogios dirigidos al fallecido regidor. Pero quizás la principal cualidad de Domínguez, la que consiguió llenar la plaza del Concello, la citó la actual alcaldesa de Meaño: sabiduría. Un don que le permitió desarrollar un servicio público al margen de partidismos y hacer amigos de todas las tendencias políticas.
Agustín Hernández aprovechó su ejemplo para rendir homenaje a todos los alcaldes que se sacrifican por sus vecinos en tiempos muy difíciles, y se acordó de otros regidores fallecidos también, como el de Forcarei, el de Val do Dubra o el de Rois.
El presidente de la Diputación dijo que todo O Salnés estaba orgulloso de Jorge, y lo puso a la par del ciego de Padrenda, al que se homenajeó hace unos días, como dos ejemplos de lucha digna en la adversidad.
El acto se cerró con la lectura de un poema de la poetisa local Herminia Fariña a cargo de una sobrina del regidor, y con el descubrimiento de un busto realizado por quien también fue su amigo, Lucas Míguez. Por eso supuso Lourdes Ucha que «é a peza que máis lle gustou facer». Todo ello bajo los sones de la Banda de Meaño.
A modo de última voluntad, la alcaldesa dijo que pronto se haría en Lores, su parroquia, la calle de acceso a la iglesia, tal y como él pretendía. Así que, a su manera, el regidor perpetuo sigue al frente de la alcaldía. Y su busto mira hacia la casa consistorial. Jorge Domínguez se queda para siempre en Meaño.