El objetivo es «incrementar los ingresos públicos» y optimizar espacios
10 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Hacienda dio ayer un primer paso para la venta de su histórica delegación en Pontevedra, el edificio anexo al convento de San Francisco, ubicado en el número 1 de la plaza de Ourense, junto a la Herrería. Así figura en el «plan integral de enajenaciones para el sector público estatal», al que se dio luz verde ayer y que persigue, especifica en una nota de prensa el propio ministerio, «la venta de 423 inmuebles urbanos» en toda España.
Entre ellos figuran «edificios que se encuentran actualmente en uso» entre los que se cita expresamente «el situado en la plaza de Orense de Pontevedra». Un portavoz del Ministerio de Hacienda confirmó a La Voz que se trata de la antigua delegación.
El objetivo de este «plan de ventas del sector público estatal» es «incrementar los ingresos públicos y optimizar la ocupación de espacios», si bien no se concreta la cifra por la que podría subastarse o venderse el inmueble pontevedrés. Solo se alude a que dicho plan incluye inmuebles urbanos propiedad de la Dirección General de Patrimonio, y que para 65 de ellos, entre los que se relaciona el de Pontevedra, «está previsto el inicio de operaciones para la venta».
La información alude a edificios emblemáticos ubicados en Madrid, como la antigua sede de Radio Televisión Española (Paseo de la Habana, 75), o la que fuera sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (Paseo de la Castellana, 19), y más inmuebles de la capital de España, en Duque de Medinaceli 4-10, Barquillo 13, o Génova 29. De hecho, en la escueta relación que facilita la nota ministerial, el de Pontevedra es el único edificio de fuera de Madrid al que se alude expresamente.
Este se trata de un edificio de 4.600 metros cuadrados de superficie que hasta hace unos años compartían la Agencia Tributaria y la Delegación de Hacienda. Con el traslado de la primera a la nueva sede en Campolongo, la mayor parte del inmueble del casco antiguo quedó en desuso.
El edificio sigue siendo propiedad de Patrimonio del Estado, que lo obtuvo con la desamortización del siglo XIX. Cabe la posibilidad de que a la hora de plantearse su venta, la comunidad franciscana tenga algo que decir ya que podría hacer valer unos supuestos derechos de reversión en caso de perder su uso público.