El Concello detecta «certo relaxo» con la seguridad vial en el centro
PONTEVEDRA
Culpa por igual a conductores y peatones, y anuncia «medidas correctoras»
11 oct 2012 . Actualizado a las 06:59 h.Pontevedra inició hace más de una década el camino de la reforma urbana, que entre otras cuestiones incidió en la puesta en valor de espacios urbanos, la humanización de la ciudad y la mejora de la seguridad vial en el centro. La iniciativa contó con detractores en la primera época, cuando las obras pusieron patas arriba el centro, pero hoy existe consenso y se asume que el camino iniciado en 1999 no tiene vuelta atrás. Numerosos premios avalan el modelo pontevedrés, pero la aceptación ciudadana es el más valorado.
Ahora, cuando medidas como la zona 30 o la convivencia entre peatones y coches está más que asumida, el Concello ha detectado «certo relaxo» en materia de seguridad vial, y se estudian medidas para ponerle remedio.
El concejal de Infraestruturas, César Mosquera (BNG), lo explicó ayer: «Estamos a detectar que coas medidas adoptadas no seu día, que deron uns resultados espectaculares, empeza a haber certa adaptación, certo relaxo por todas as partes, ciclistas, peóns, condutores...».
El asunto, al que Mosquera evita poner cifras, ha llevado al gobierno local a plantearse la adopción de ciertas medidas que, sin llegar a la consideración de reestructuración del tráfico, sí se plantean como «unha reordenación bastante xeneralizada do uso dos espazos públicos».
Mosquera puso varios ejemplos de las cuestiones detectadas y un esbozo de lo que se pretende hacer. El plan de actuación está, indicó Mosquera, «bastante avanzado», aunque dependerá «da dispoñibilidade económica».
La situación que se da en la mayor parte de los colegios del centro a la hora de la entrada y la salida preocupa enormemente al gobierno local, ya que se considera que «non é modélica»: coches mal aparcados esperando a los alumnos, niños cruzando sin mirar, vehículos dando marcha atrás... «Non son moitos coches, pero crean un problema de seguridade moi grande», indicó el concejal. El gobierno local planteará la creación de zonas de estacionamiento restringido en las inmediaciones de los centros, solo hábiles a las horas de la entrada y la salida.
Dentro de los problemas detectados es «un fluxo de vehículos en determinados puntos da cidade que non se corresponde coa realidade». Sería el caso, por ejemplo, de la plaza de Barcelos, donde se registra una alta intensidad de tráfico buscando estacionamiento. De momento, no se barajan medidas para esta zona en concreto, aunque no se descarta actuar en otros puntos de la ciudad «para evitar unha serie de situacións que afectan á mobilidade en xeral». Se trata, señala Mosquera, de coches «que fan viaxes inútiles». Una de las soluciones podrían ser retocar algunas direcciones.
Se han registrado atropellos, normalmente sin gravedad, achacados a un exceso de confianza entre los viandantes, especialmente en zonas semipeatonalizadas o de tráfico restringido. Ha habido incidentes en calles muy céntricas como Benito Corbal o el tramo con tráfico en La Oliva, pero también en otras con mayor flujo de vehículos, como Fernández Ladreda. En estos casos, el Concello no adoptará medidas correctoras en sí, sino campañas informativas o mejora en la señalización.
Otro aspecto en el que se quieren introducir cambios es en el estacionamiento en superficie. Partiendo de la base de que bajo ningún concepto se implantará un sistema de cobro tipo ORA, el Concello está analizando el uso de las plazas de carga y descarga, así como de las de servicios, que se pueden utilizar por espacio de 15 minutos. Se han localizado zonas sin excesiva actividad comercial en la que es posible reducir plazas de carga y descarga, otras en las que hacen falta más aparcamientos de este tipo y no se descarta ampliar esos 15 minutos para servicios a media hora o incluso una hora de estacionamiento.