Doscientos niños saludan al verano en los campamentos organizados por la Diputación en A Lanzada

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

DIPUTACION

Disfrutarán de las instalaciones 2.200 menores en turnos de siete días

25 jun 2012 . Actualizado a las 06:58 h.

El verano se inauguró ayer oficialmente en A Lanzada con la apertura de los campamentos de verano de la Diputación de Pontevedra. El presidente del organismo provincial, Rafael Louzán, recibió ayer al primer turno de chavales que disfrutarán de las instalaciones durante una semana. Dentro de siete días llegarán otros doscientos, y así hasta un total de 2.200 menores que consiguieron una plaza y que se irán turnando en los campamentos hasta el 8 de septiembre, fecha en la que se dará por clausurado el servicio.

Los campamentos que se desarrollan en las magníficas instalaciones de A Lanzada están pensados para niños de 8 a 13 años que, durante los días que permanecen en O Grove, no solo disfrutan de unas jornadas en convivencia con otros compañeros y con sus monitores, sino que también participan en excursiones y en actividades varias como senderismo, vela, un viaje en barco a Ons y otras iniciativas relacionadas con la naturaleza, el medio ambiente y el mar.

Serán, en total, once turnos de una semana cada uno, lo que permitirá acoger a 2.200 muchachos. Serían más si los campamentos tuviesen aún más capacidad, porque en realidad hubo el doble de solicitudes, hasta 4.700. Para regular el proceso de selección, la Diputación de Pontevedra realizó este año un sorteo informatizado y ante notario para elegir a los participantes, dado el alto número de solicitudes recibidas.

Los campamentos de verano forman parte de la oferta que ofrece la Diputación de Pontevedra para los más pequeños de la provincia, y tal y como explicó en la inauguración el presidente del organismo, «supoñen unha alternativa de lecer para os nenos e nenas da provincia, que se forman así en valores sociais, humanos, deportivos e de respecto ao medio ambiente». Además, ayuda a conciliar las vacaciones de verano de los pequeños y los compromisos laborales de sus padres en el periodo estival.

La organización de estos campamentos supone también una salida laboral en estos tiempos de crisis para el personal seleccionado, ya que las instalaciones estarán a cargo de cincuenta trabajadores, de los que 16 forman parte del personal de la Diputación, pero los demás fueron contratados por tres o cuatro meses. Para garantizar la seguridad, en todo momento habrá un monitor para cada grupo de nueve muchachos.