Ence diseña una pantalla vegetal para atenuar el impacto visual
PONTEVEDRA
Proyecta la supresión de humos a través de su aprovechamiento energético
27 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La dirección de Ence ha trazado una hoja de ruta con el fin de explorar todas las opciones para quedarse en la ría de Pontevedra. Y en ese proceso, que ha de pasar inexcusablemente por la reforma de la Ley de Costas y la ampliación de la concesión de la planta, tal y como aseguró ayer el consejero delegado, Ignacio de Colmenares, los avances medioambientales y de integración de la factoría serán cruciales. Colmenares dedicó una parte de su intervención ayer en la junta de accionistas celebrada en Madrid a analizar la situación del complejo de Lourizán y comprometió una serie de mejoras llamadas a atenuar su impacto visual.
En concreto, la compañía está trabajando ya en la creación de una pantalla vegetal que, a priori, suavizaría la imagen de la fábrica que se percibe desde el litoral. Paralelamente, un grupo de arquitectos estudia una actuación de mayor calado cuyo fin último no sería otro que mejorar la integración del complejo industrial en el entorno.
Esta línea de trabajo se completaría, de acuerdo con lo avanzado por Colmenares, con otras dos vías: la supresión de humos y de olores. Respecto a la primera, los técnicos impulsan un programa para eliminarlos casi totalmente por medio de procesos de aprovechamiento energético. Según explicaron desde la empresa, este proyecto se puede sustanciar toda vez que la mayoría de las columnas de humo que emanan de la planta son vapor de agua (se calcula que un 90 %).
Avances notables
En relación con los olores, desde Ence señalan que los avances en este campo en los últimos años han sido muy notables y sostienen que antes del 2014 habrá culminado el plan de eliminación total de olores.
En última instancia, el consejero delegado admitió al término de la junta que todo este trabajo se orienta al objetivo de evitar el traslado. Y acabar además con los problemas que han lastrado la imagen de la factoría y que han desencadenado su rechazo en un segmento de la sociedad pontevedresa. Sobre este particular, Ignacio de Colmenares reconoció ayer ante los accionistas de Ence que la empresa mantuvo una actuación medioambiental cuestionable durante los años en los que la propiedad era pública, pero insistió una y otra vez en que ese error se ha subsanado y que el camino ahora es el inverso. «Los informes del Instituto Español de Oceanografía dicen que la ría de Pontevedra figura hoy entre las que cuentan con las aguas más limpias». Y volvió a defender la actual ubicación de la planta: «No hay otro emplazamiento en Galicia».