Un informe técnico de Bomberos alerta de un operativo descoordinado
05 abr 2012 . Actualizado a las 21:28 h.La polémica por la supuesta descoordinación en las labores de extinción del incendio en una fábrica de puertas de Barro, que dejó una víctima mortal, escribió ayer un nuevo capítulo al trascender el contenido de un informe de los Bomberos de Pontevedra. En el documento se reseña que, al recibir una alerta del 112 y de la Axencia Galega de Emerxencias (AXEGA), decidieron desplazar a un bombero en un vehículo bomba nodriza.
Una vez en el lugar del suceso, el jefe del operativo «le comunica que no necesita más medios humanos». Sin embargo, minutos después, desde AXEGA volvieron a requerir más personal, por lo que el jefe de turno se puso en contacto con el bombero. Este, siempre según el informe, informa que si bien hay personal suficiente, «parece que el incendio se sigue propagando sin que las acciones de los equipos allí personados surtan efecto».
Ante esta apreciación, se le requirió que volviese a entrevistarse con el jefe del operativo. Aparentemente, le indicó que «no es necesaria nuestra presencia», pero, al mismo tiempo, le apuntó que «ya vienen los del Morrazo y Pontevedra». El oficial jefe capitalino ordenó acudir a Barro a la totalidad del retén cuando su subalterno le indicó que la situación «parece descontrolada».
El cabo al frente de esta unidad lamenta que, nada más entrevistarse con el jefe del operativo, este se limitase a indicarle que «nos situemos en el lado opuesto al que se encuentra él». El pontevedrés decidió seguir una de las mangueras, lo que le permitió localizar a un compañero de otro servicio «disparando un caudal ridículo, y sin precisión alguna, a través de un hueco en el cerramiento». Añade que le aconsejó acercarse más al fuego para combatirlo directamente.
En el informe se reseña que el cabo intentó transmitirle al jefe del operativo su opinión sobre la estrategia a seguir: «Te ordeno que te vayas para el otro lado», fue su contundente respuesta.
En este sentido, critica que, en ningún momento, se le comunicó ningún tipo de estrategia, ni el número de profesionales, ni la cantidad de agua disponible. «Ni tan siquiera informa de las tareas que quiere que desarrollemos», apunta con tono lacónico.
No fueron las únicas disfunciones que los bomberos reseñaron. Así, relatan que se encontraron con muchas dificultades para alcanzar el foco de fuego debido «a la existencia de turismos estacionados en ambos lados del estrecho vial que da acceso a la fábrica», lo que motivó que fueran retirados con una grúa.
«A actuación foi un desastre», señaló ayer el concejal César Mosquera. Remarcó que «houbo moitisima máis preocupación por almacenar alí efectivos (...) para que os responsables, incluido o conselleiro, se poideran facer a foto que por coordinar os servizos para que fosen máis eficaces».