El carnaval sí puede con la crisis

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Las comparsas y grupos del entroido ajustan gastos, pero sin renunciar a la fiesta

05 feb 2012 . Actualizado a las 18:50 h.

¿Hay motivos para reír en los últimos tiempos? Algunos dirán que no, con toda la que está cayendo. Otros que se pueden contar con los dedos de una mano. Pero a quienes están detrás del carnaval pontevedrés les sobran, como a Sabina, para seguir poniendo todo su empeño, su esfuerzo, su imaginación y su dinero en la que es su fiesta del año.

La crisis está presente solo en las cuestiones materiales del entroido. No en el ánimo de quienes lo protagonizan. Así lo cuenta Lito Rodríguez, de Os Solfamidas de Campo Lameiro, que señala que este año la comparsa aumenta a 84 miembros. «En cuanto a número de personas no nos afecta la crisis, en otras cosas sí. Dicen que todo está más barato, pero en el caso de las telas, las plumas y los adornos del carnaval, la pasamanería, todo es muchísimo más caro». Y pone un ejemplo. El precio de las telas se incrementó en un 30 % con respecto al 2011. Ellos compraron dos. De licra adquirieron 250 metros, a 13,80 cada uno, y de raso, 180, a 2,80. Eso da 3.954 euros, solo en estos tejidos.

Rodríguez aún no echó cuentas de todo el gasto de este año, pero señala que el pasado ascendió a 24.000 euros. «Y nos quedamos a poquito de llegar con lo recaudado». Ellos tienen su propia fórmula para costear los gastos. Las mujeres pagan una cuota anual de 70 euros, y el resto lo van consiguiendo a través de rifas, venta de camisetas, actuaciones... Y la cantidad que se guardan de los premios que reciben.

En esto de que son ellas las que pagan cuota dice Lito «que todas las comparsas funcionan así». «Bueno, aquí hay chicos que pagan voluntariamente la cuota, pero hacemos otras cosillas. Aunque las que más trabajan son ellas, siempre». Además de costear el atuendo (la confección de los trajes la encargan a una modista), en la cifra entran también desplazamientos en autobús y comidas en los diez días que van a actuar por distintas localidades. «Si pensamos en el dinero no saldríamos, pero nos gusta», apunta Lito.

Suben los precios

«Nosotros pusimos el dinero de siempre; lo que notas es que suben las cosas», coincide José Manuel Corbacho, de Amoriños de Bora. «Siempre vamos guardando de los premios, pero aún así todos los años tenemos que poner de nuestro bolsillo -advierte-. La crisis no puede con el carnaval, al menos, de momento».

Este año, Pontevedra recibe incluso a una nueva comparsa, Clave de Sol, creada tras la escisión de Os Paparicas. La forman 40 personas que ya llevan invertidos 5.000 euros. Como dice Lito Rodríguez, «habrá otra cosa que nos tumbe, pero la crisis no».