El Concello busca una solución para los desalojados del cuartel

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Fouces lamenta que «Interior lávase as mans» tras echar a los indigentes

02 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«Todas as consecuencias caen sobre a cabeza do máis débil», se lamentaba ayer la concejala de Benestar Social, Carmen Fouces, tras el reciente desalojo de la veintena de indigentes que ocupaban desde hace seis años la antigua Comandancia.

Desde la pasada semana, los «desahuciados» se están «buscando la vida» para lograr cobijo nocturno, como señala uno de los afectados. Algunos se han ido al pabellón de deportes, donde ya dormía gente en el acceso cubierto, y otros buscan inmuebles desocupados «y cualquier sitio» ante su nueva situación. Ya lo había previsto otro inquilino: «Si algún día nos echan, sobran casas que ocupar».

El albergue Calor y Café, el más próximo al cuartel, está lleno. «No sabemos exactamente si esa fue una de las razones -apunta Pilar Dapena, portavoz de la asociación San Vicente de Paúl- pero es cierto que muchos antes venían a desayunar y a cenar, y no se quedaban a dormir. Ahora sí, lo que no sé si son ellos los que estaban en el cuartel o es casualidad». En el albergue de San Javier, que gestiona Cáritas en Monte Porreiro, sí que había ayer plazas libres, aunque es previsible que para el fin de semana la ola de frío siberiano dispare la ocupación.

La edila nacionalista indicó que no se tendría que haber llegado a la actual situación y cargó contra Interior por los años de abandono del cuartel. «Pero unha vez co problema enriba da mesa, sempre se acaba tomando a decisión que vai a romper polo máis feble. E agora, tralo desaloxo, Interior lávase as mans».

En este sentido, indicó que desde el Concello «vaise tentar paliar o impacto que poida ter» la medida del ministerio, que tras deshabitar el inmueble prevé tapiarlo. Señaló que buena parte de los inquilinos no estaban empadronados en Pontevedra, «e polo tanto non podemos ter acceso a eles, pero neste momento están no concello e dalgunha maneira deberían recibir as necesidades que teñan».

Fouces mantendrá un contacto con las organizaciones que trabajan con los sin techo «e que son as que están recibindo ese impacto, para ver cal é e valoralo, e en base a iso poñer enriba da mesa as posibilidades que tiñamos de solucionalo». «Estou aberta a falar con eles a ver que opcións propoñen e ver que posibilidades temos de resolver este colapso». Y ante la inminente ola de frío, su departamento empezó a repartir material de abrigo a las citadas asociaciones, para que estas los distribuyan entre los indigentes. En caso de que los albergues no dieran abasto, el Concello ofrecerá camas en una pensión.