La Xunta advierte a Ence de que no hay plan industrial que la perpetúe

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Los trabajadores entienden que el cierre del ciclo del papel podría cambiar la postura

21 ene 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

La propuesta empresarial que presentó Ence a la Xunta como moneda de cambio a su permanencia en la ría sonó a «pitorreo» entre la clase política y social de la ciudad. La intención de levantar dos plantas de biomasa -una en Pontevedra y otra en una ubicación entre la ciudad y Santiago- y completar la actual pasarela frente a la empresa no cuajó en la Consellería de Medio Ambiente, que ayer recordó que no hay plan industrial posible que consolide la pastera en la ría de Pontevedra. «Esperamos un plan para que la empresa abandone la ría antes del 2018 y una propuesta de nueva ubicación», señalan desde la Administración autonómica.

Sin embargo, la percepción de los trabajadores tras la reunión con Agustín Hernández deja una puerta entreabierta. Sobre la mesa de negociación se puso el cierre del ciclo del papel, una vieja demanda y hoy en día un plan más ambicioso, que quizás la Xunta podría estudiar. Fuentes próximas a la empresa aseguran que el conselleiro, muy molesto con la dirección de Ence, se sorprendió de que al concederle la renovación de la autorización ambiental integrada (AAI) no hubiesen presentado un trabajo serio para Galicia. Esta teoría se podía sustentar tras el compromiso de Medio Ambiente de estudiar posibles ayudas para el traslado. Argumentan que la potencialidad de la compañía afecta a demasiada gente como para no articular una vía de intervención en materia económica. El presidente de la APDR, Antón Masa, coincide en que «Ence o que ten que facer é buscar unha alternativa xa porque calquera outra cousa é un chantaxe».

El departamento de Hernández se comprometía ayer a «analizar el alcance y las posibles medidas de apoyo cuando la empresa presente el proyecto». Aún le dan tiempo. Fuentes de la plantilla aseguran que la próxima legislatura podría marcar un antes y después en la actual negociación, pese a la insistencia oficial de que su salida de Lourizán es una promesa electoral. La propuesta que en noviembre llegó a Santiago también sonó a «chantaxe» para César Mosquera, concejal de Urbanismo, y a un «intercambio de cromos, que demostra que esta proposta é que Ence está tomando a broma o posicionamiento da Xunta» para el alcalde de la ciudad, Miguel Anxo Fernández Lores.

El presidente del comité de empresa, Jesús Graña, reconocía ayer que Agustín Hernández les detalló el martes el planteamiento de la empresa, que no solo está dispuesta a completar una pasarela en la ría, sino que dejaba en manos de la Xunta la elección del lugar para construir una de las plantas de biomasa de diez megavatios. Ambas propuestas, junto a otra nueva planta de diez megavatios en los terrenos de Lourizán, buscaban una compensación para continuar en la ría.

La empresa entiende que el único obstáculo a día de hoy es la Ley de Costas, ya que las exigencias ambientales aseguran que están cumplidas. El concejal y diputado popular, Telmo Martín, asegura que «es una pena no aprovechar la potencialidad forestal de Pontevedra, pero lo del paseo marítimo parece fuera de lugar».

Fuentes de la plantilla aseguran que Ence compró la empresa sabiendo que tenía fecha de caducidad y sabe que si se consolida «darían un pelotazo».

Las primeras reacciones en la ciudad tachan la propuesta de «chantaxe»

Medio Ambiente estudiará las medidas de apoyo cuando presenten otra propuesta