Pra analizar en este país por qué las demoliciones de edificios con sentencia firme se eternizan debemos explicar primero la realidad sociocultural de nuestro entorno. En Galicia, otrora el país del «ti vai facendo» -donde cada persona que tenía una leira se creía propietaria de un solar-, tardaron en cuajar las políticas de ordenamiento urbanístico. La mayoría de los ejemplos conocidos de edificaciones fuera de ordenación son fruto de la propia ingenuidad de la gente. En una profesión como la de arquitecto, ahora azotada por una brutal crisis, y donde anteriormente el intrusismo profesional era práctica habitual, sobre todo en el ámbito de la Galicia rural y periurbana. En los años de la burbuja inmobiliaria, donde todo valía, se cometieron sin duda excesos. Este tipo de edificaciones surgieron de modo exponencial en nuestra comunidad, muchas veces con la connivencia de las Administraciones locales, que de modo casi generalizado prefirieron mirar hacia otro lado. Otra de las razones es la querencia a la autoconstrucción, debido sin duda, al carácter emprendedor e independiente de nuestra gente, sumado a las cargas económicas y burocráticas que suponen una difícil e intrincada gestión de las licencias. La salida más fácil siempre es prescindir del profesional de la arquitectura y el urbanismo, creyendo falsamente que se produce un ahorro, cuando realmente esta decisión errónea, nos lleva a una realidad donde las obras fuera de ordenación no tienen cabida y son objeto de expedientes sancionadores. Y si a todo esto sumamos el difícil y laberíntico universo en el que se puede convertir el mundo judicial, donde las demoras pueden llegar a ser eternas a la hora de cumplir y ejecutar las sentencias que inevitablemente al final siempre resultan.
Afortunadamente, todo esto ha empezado a cambiar radicalmente en los últimos años, donde ahora sí existe una conciencia urbanística superior, en la protección paisajística, en la conservación del medio rural y en poner en valor los bienes patrimoniales relevantes. Con estupendos ejemplos de buena arquitectura reciente e intervenciones urbanísticas en nuestro entorno.