Dos exgranates en el Bernabéu

nino soto PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Hace solo unos meses, Orlando Quintana entrenaba en las instalaciones de Príncipe Felipe a las órdenes de Fernando Castro Santos y Manolo Tomé. Y hace dos años, Yuri hacía lo propio cuando Rafa Sáez era el director de la orquesta granate.

El miércoles, los dos exjugadores del Pontevedra disfrutaron de sus minutos de gloria sobre el césped del estadio Santiago Bernabéu. Fue durante el partido de Copa del Rey que enfrentó a su actual equipo, la Ponferradina, con el Real Madrid.

Orlando Quintana encajó una manita, pero poco pudo hacer en los goles que recibió a manos de los suplentes de la galaxia blanca. A pesar de los tantos recibidos, para el exportero granate jugar en el Bernabéu «fue una experiencia espectacular, inolvidable».

Era la primera vez que Quintana se convertía en uno de los 22 protagonistas en saltar al terreno de juego que acogió, por ejemplo, la final del Mundial 82 o la final de la Europa del 64. «Para nosotros jugar en el Bernebéu fue una fiesta, una celebración», detalló el meta de la Ponferradina, equipo que milita en Segunda División B y es segundo en el grupo II. «Aquello es como estar en un videojuego. A todo jugador de fútbol le encantaría jugar allí», apuntó el arquero. «El Madrid no es nuestra guerra. Todos lo pasamos fenomenalmente a pesar de la derrota».

Otro de los que disfrutó del Bernabéu fue Yuri. El brasileño salió del banquillo en el minuto 77 para sustituir a Borja Sánchez cuando el electrónico reflejaba un 3-1.

Aunque el equipo que ahora defienden Orlando Quintana y Yuri quedó apeado del torneo del KO -nadie anticipaba lo contrario-, sí rompieron un récord del Madrid de Mourinho. Ese gol de la Ponferradina que subió al marcador en el minuto 53 de partido suponía el primero que encajaban los blancos en Copa después de 617 minutos disputados. De hecho, la anterior marca estaba situada en 595 minutos. El jugador del Bierzo Acorán recogía el testigo de Forlán. El ex del Atlético de Madrid había sido el último en perforar la meta blanca, en la pasada edición de la Copa del Rey. Ni Sevilla, ni Barcelona, entre otros, pudieron batir al meta madridista.