Los talleres de memoria

PONTEVEDRA

Una de las quejas más frecuentes en los mayores es la referida a la pérdida de memoria. Está comprobado que a los 75 años hay una pérdida del 25 % de la memoria respecto a la que se tenía a los 20 años (se le ha llamado «pérdida de memoria benigna»).

De esta cifra, la mitad corresponde a causas orgánicas y la otra mitad a causas psicológicas. En edades inferiores (65-70 años) la pérdida es menor, aunque la queja es muy frecuente. Hay actualmente un amplio consenso en considerar que el ejercicio y el estímulo a través del entorno son dos elementos fundamentales para conseguir una vejez saludable y grata. Estos datos apoyan la pertinencia de un Programa de Entrenamiento de Memoria que tenga como objeto la intervención en este trastorno.

A estos datos hay que añadir también la obligada referencia a uno de los males de nuestros días, la demencia. De todos es sabido que una de las primeras manifestaciones de la demencia son las alteraciones de demencia. La delimitación entre una demencia, un deterioro cognitivo o una pérdida de memoria por la edad debe ser realizada por profesionales (geriatra, neurólogo, gerontólogo, etcétera), mediante revisiones periódicas.

La mejora de la calidad de vida de los mayores es una preocupación cada vez más importante para nuestra sociedad. Las instituciones internacionales que se dedican a tratar los temas de salud, especialmente la Organización Mundial de la Salud, diversas instancias de la Unión Europea, y los organismos nacionales y locales, están promoviendo programas para trabajar en la atención a los mayores.

Esta atención debe dirigirse no solo al tratamiento de sus enfermedades, sino también a la prevención de estas dolencias y a la promoción de la salud.

Consciente de estos hechos, este profesional siempre recomienda poner en marcha, entre otras actividades para los mayores, un Programa de Memoria, que es un Programa de Prevención y Promoción de la Salud.