María del Carmen González, taxista
07 dic 2011 . Actualizado a las 12:39 h.En Pontevedra hay siete mujeres taxistas dentro de un colectivo que agrupa a casi un centenar de profesionales. Una de las más veteranas es María del Carmen González, a pesar de que en enero solo cumplirá cinco años al volante del vehículo 22, al que accedió tras la jubilación de su suegro, quien le traspasó la licencia.
«Estaba en el paro y me quedé yo con el taxi», explica. Ahora está encantada con su trabajo «porque la verdad es que conoces sitios nuevos, conoces gente... Desde luego desde que estoy aquí conozco muchos lugares de Pontevedra que antes no había pisado». No solo de la provincia, sino también de Ourense o Lugo, a donde ha llevado a sus clientes. «Si te gusta el trato con el público esta es una buena ocupación -comenta-. Y también está el hecho de que a mí ya me gustaba conducir. Llevo muchos años de carné y siempre tuve coche».
La crisis «se nota mucho» y apunta que en Pontevedra los trayectos solicitados «son cortos». «Quizás los servicios más habituales son a Montecelo, si la gente no tiene combinación de autobuses, pero la mayor parte son por la ciudad», destaca.
Reconoce que al principio su presencia al volante sorprendió a más de un cliente, pero jamás ha tenido que escuchar de ellos o de algún otro conductor o compañero de gremio comentarios o actitudes discriminatorias. «Para nada, al contrario -afirma-. He llevado a clientes que me tienen comentado que conducía muy bien, y si no les gustó, nunca me dijeron nada personalmente». Solo recuerda una ocasión en la que una mujer sí que le dijo que prefería que la trasladase un hombre, «pero no creo que sea representativo de nada».
«Somos pocas porque nos incorporamos más tarde a este mundo -destaca María del Carmen González-. Pero no creo que este sea un mundo de hombres, en este momento es indiferente. La gente nos acogió muy bien y el trato es bueno».
En este sentido, subraya que el respaldo que recibió de sus compañeros en Pontevedra nunca ha tenido fisuras. «Pasa como en todos los sitios, que tienes más afinidad con una gente que con otra, pero no me he sentido rechazada en ningún momento».
maría del carmen gonzález taxista