El jurado declara a Domínguez Bea culpable de malversación

M. Gago, L. Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El fiscal incrementa en dos años la petición de inhabilitación

11 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Por unanimidad, los nueve miembros del jurado declararon culpable de malversación al que fuera secretario de la cofradía de Portonovo, Joaquín Domínguez Bea. El tribunal popular estima que el también expresidente de la Federación Galega de Piragüismo se quedó con algo más de 150.000 euros propiedad del pósito.

De hecho, el único extremo que se consideró no probado fue la malversación de algo más de 16.000 euros, que estarían justificados por dietas, cursos y otros conceptos a lo largo de cinco años, los que se comprende entre el 2000 y el 2005.

A la vista de este pronunciamiento, el fiscal optó por incrementar en dos años su petición inicial de inhabilitación para ejercer cargo público. Se da la circunstancia de que el acusado actualmente ejerce como funcionario de la Xunta en la cofradía de Marín.

De este modo, además de los diez años de inhabilitación, el ministerio público solicitó cuatro años de prisión sobre un máximo de ocho que recoge el Código Penal. Argumentó, a diferencia de la acusación particular, que la conducta de Domínguez Bez no se podría considerar agravada por ninguna circunstancia.

Por último, el fiscal reclamó la devolución a la cofradía de Portonovo del dinero del que se habría apropiado el imputado.

A estas tesis se sumó la Administración autonómica, mientras que la acusación particular mantuvo su petición inicial de seis años de cárcel. Por su parte, la defensa instó al magistrado de la Audiencia Provincial que tuviera en cuenta que el imputado, desde julio del 2004, trabaja en el pósito marinense y que las cantidades reclamadas de su etapa en esta cofradía no estaban a su disposición.

El veredicto

En su resolución, el jurado consideró probado que Domínguez Bea hizo suyas «para su personal beneficio» una serie de cantidades concedidas por la Federación Provincial de Cofradías al pósito como subvención del plan de vigilancia del pulpo. Esas cifras no fueron ingresadas por el encausado en la cuenta bancaria de la cofradía.

También figuran entre los hechos probados que el encausado retiró cantidades de esta cuenta, así como que intentó justificar en su día unas supuestas dietas.

Domínguez Bea, que asistió en sala a la lectura del fallo del jurado popular, evitó realizar valoraciones sobre el veredicto. Ahora será la magistrada de la sección segunda la que dicte sentencia e imponga las penas que considere convenientes, si bien tal resolución es recurrible frente al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

Reacciones

Al conocer este dictamen, el patrón mayor de Portonovo, José Antonio Gómez Castro, manifestó que se sentía «satisfecho». Precisó que si bien no se habían atendido todas las reclamaciones económicas, sí creía que se había cumplido el objetivo de aclarar lo que había ocurrido en el pósito.

«Nosotros queríamos que los hechos quedaran claro -explicó Gómez Castro- y ahora lo que nos queda es empezar a trabajar y olvidarnos de este largo mal trago que pasamos».

No hay que olvidar que en la primera de las jornadas de esta vista oral, tanto Domínguez Bea como su defensa trataron de arrojar dudas sobre la conducta de otros miembros de la cofradía de pescadores.