El estado del césped de Pasarón volvió a primer plano el pasado domingo cuando el técnico granate, Milo Abelleira, reconoció que el terreno de juego estaba más lento de lo deseado al no haberse regado en los prolegómenos del partido. Lo más curioso es que el entrenador señaló que el principal motivo había sido la ausencia del encargado de mantenimiento, que el domingo disfrutó de un merecido día de descanso.
Desde que hace poco más de un año se disputase el primer partido sobre el nuevo Pasarón, el estado del terreno de juego ha suscitado encendidos debates en torno a las malas condiciones del mismo en cuanto las condiciones meteorológicas lo han puesto a prueba. Fruto de este deterioro, hace poco más de un mes se contrataron los servicios de la empresa Cespa para intentar solucionar los problemas detectados.
Problemas de enraizado
Desde el pasado 26 de septiembre, los técnicos de esta empresa trabajan a marchas forzadas para conseguir que el césped esté a la altura de la inversión realizada en el estadio pontevedrés. Para ello, la clave parece estar en conseguir que los tepes enraícen con la arena creando materia orgánica y permitiendo así que el agua se filtre, o de lo contrario los tepes funcionan como un aislante que impide que el sistema de drenaje realice su función.
Sin embargo, los trabajos de regeneración requieren cierto reposo para conseguir buenos resultados, algo que no han permitido los compromisos ligueros. En ese sentido, el parón invernal se presenta como clave para que se pueda trabajar con la paciencia necesaria. Por tanto, parece que todavía tocará esperar para ver el césped de Pasarón en condiciones óptimas.