La mala racha de resultados que atraviesa el Pontevedra ha llegado en uno de los peores momentos posibles. El empate del martes ante el Bergantiños coincidió con el inicio de un mes de noviembre en el que los granates se enfrentarán a un duro calendario que despejará muchas incógnitas sobre qué equipos lucharán por el ascenso a final de temporada.
En las próximas cuatro semanas, el Pontevedra jugará cuatro partidos, dos en casa y dos fuera. Pero si nos fijamos en la entidad de los rivales, nos encontramos con que los de Milo Abelleira tienen por delante tres enfrentamientos clave ante equipos llamados a estar en la zona alta de la clasificación a final de curso, y que darán la medida real de las posibilidades de todos ellos.
Tres enfrentamientos directos
El próximo domingo el Pontevedra recibirá al rival más débil, si hacemos caso a la clasificación, de cuantos se encontrará en noviembre. El Estradense debe ser la víctima propicia para que los de Milo Abelleira reconduzcan la mala trayectoria de las últimas dos semanas y recuperen la senda del triunfo. De no ser así, la ansiedad puede ser la peor compañera de los granates, que en la siguiente jornada visitarán A Malata, donde el Racing de Ferrol no querrá dejar escapar ni un solo punto o de lo contrario los equipos de la zona alta se le distanciarían más de la cuenta.
Una semana después, los granates recibirán al actual líder, el Racing Villalbés, que en vista de su rendimiento hasta la fecha tiene muchas opciones de llegar a Pasarón en primera posición. Y por si esto fuera poco, el último fin de semana de noviembre tocará visitar a un Deportivo B que, si bien también está mostrándose irregular en lo que va de competición, es un rival que por historia y plantilla está llamado a luchar por volver a Segunda B a final de temporada.
Ningún equipo ascenderá en noviembre. Pero quizá alguno descubra que ya que no podrá hacerlo tampoco en mayo.