«El bipartito puso al Concello entre la espada y la pared»

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La solución urbanística que lanzó cuando estaba en el gobierno municipal se disipó cuando accedió a la Xunta

23 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En su período como edil de Urbanismo en Poio (1995-2005), Emiliano Quintillán y su equipo lograron sacar adelante un PXOM en el que estaba marcada una solución para O Vao. Un vial que cruzase el poblado facilitaría su desarrollo urbanístico. En el 2005 Quintillán se fue a la Xunta, como director de Xestur Pontevedra, y aquel plan quedó en un cajón.

-¿Qué ha sucedido para que en medio siglo no se haya encontrado una solución a O Vao?

-En los orígenes eso se trató casi como un tema de beneficencia, con lo que no era un problema. La opción fue construir en O Vao de Arriba viviendas, en un monte que entonces era de titularidad municipal. ¿Cuándo se distorsionó el tema? Evidentemente cuando los poblados tanto de Arriba como de Abaixo se convirtieron en un foco de trapicheo. Y después por el incremento descontrolado de la población. Lo que en principio fue un núcleo de doce viviendas en perfectas condiciones se convirtió en dos, llegando a tener más 300 habitantes. Y por otro lado la situación no ayuda. En otros lugares el poblado estaba dentro del marco de la ciudad, aquí está en un ayuntamiento periférico que no tiene medios para darle solución. Se intentaron fórmulas, primero el ámbito municipal de solución y el ámbito autonómico y estatal de financiación, pero fallaron todos los parámetros, con lo que es un tema que creo que estará latente hasta que haya otra explosión, que la va a haber. Lo que es inadmisible es que a estas alturas esté como esté.

-¿Cuándo se estuvo más cerca de lograrlo?

-El momento fue cuando se diseñó un plan conjunto entre Xunta y Ayuntamiento, cuando estaba Cuiña de conselleiro. Se programó una comisión técnica con representantes de la Cotop y Familia, y con la Subdelegación del Gobierno. Allí se dieron las condiciones para una solución más o menos objetiva y lo más consensuada posible. Evidentemente una solución de estas nunca la vas a tener consensuada al 100 %. Es de ilusos pretenderlo. La pieza clave fue el subdelegado, Alejandro Millán Mon, que fue quien coordinó a las administraciones, y también ayudó mucho Manuel Almenar, entonces presidente de la Audiencia. Se decidió pasar del debate teórico, en el que puedes estar años, de si primero dispersión y luego integración o viceversa, al real: ¿Cómo hacemos llegar la ciudad al poblado de O Vao? Y se decidió que la mejor solución era el desarrollo del vial y la urbanización de la zona. Era un proyecto complejo, pero integrado.

-¿Qué pasó?

-Digamos que volvió a surgir el debate teórico y se dejó la decisión en manos de teóricos que trabajan en despachos y no desde la realidad. Hay que decirlo, el bipartito no asumió lo que se había hecho. E intentó otra vía, que era dispersar el problema. Para ese cambio de perspectiva, pusieron al Concello de Poio entre la espada y la pared, eso lo diré siempre. No fueron formas ni era la solución, porque seguiría subsistiendo el poblado. No hay que olvidar que allí más que viviendas son locales de negocio. Y se intentó exportar el problema a otros concellos. El resultado a la vista está.

-Los realojos fueron un fracaso.

-La gente que se quiso ir de O Vao porque vio que las condiciones para sus hijos no eran las idóneas acudieron a las administraciones y están integrados. El problema es que eso es también un foco de negocio, y quien desconozca eso es que desconoce la realidad. Para mí la solución urbanística es la primera. Siempre lo dije: con tal de que un par de niños que mirabas allí en medio de la mierda, hablando claro, hubiera salido adelante, hubiera valido la pena todo el esfuerzo.

-¿Ve factible que se retome su propuesta?

-Esa posibilidad existía con una coyuntura en la que había consenso entre administraciones, la decisión de actuar y financiación. ¿Qué parámetros de esos hay hoy?. Creo que ninguno. El proyecto del vial fue recurrido por los vecinos, pero los tribunales lo avalaron. La Xunta tiene legitimidad para la urgente ocupación y expropiación, otra cosa es que tenga voluntad y disponibilidad económica. O Vao sigue siendo una isla de marginalidad en medio de la ciudad.

emiliano quintillán exconcejal de urbanismo de poio