El gobierno local dará carpetazo al nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal si baja la capacidad de edificación ahora existente y seguirá adelante con el actual plan en vigor que puede dar incluso para 50 años. Así lo aseguró ayer el concejal de Infraestruturas, César Mosquera, quien mañana acudirá a Santiago para entrevistarse con responsables de la Consellería de Medio Ambiente para hablar del PXOM y la ronda urbana.
Un encuentro anterior terminó con el compromiso de la Xunta de estudiar la cuestión de la edificabilidad y, a priori, todo apunta a que las perspectivas no son muy optimistas, según las indicadas fuentes. Al parecer, otorgar a Pontevedra las viviendas que reclama no es solo una cuestión de interpretación de la ley. Habría que modificar normas urbanísticas y de momento no se han cambiado.
Pontevedra dispone ahora de unas 45.000 viviendas y con el actual PXOM en la mano puede llegar a un máximo de unas 23.000 más que se quedarían en 12.000 con la nueva ley, según los datos que ayer dio el concejal.
Estimaciones municipales apuntan que, al ritmo del 2005 -año que marcó el cénit en licencias de la era dorada del ladrillo-, Pontevedra tendría con el actual PXOM capacidad de edificación para 18 años. Al ritmo de licencias actual -menos licencias por la crisis- daría incluso para 50 años.