La centenaria relación amistosa entre los comuneros y Defensa se deterioró a raíz de la ampliación del perímetro de seguridad
28 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La sentencia conocida ayer es el primer punto y seguido -porque presumiblemente será recurrida- en el conflicto entre los comuneros de Salcedo y el Ministerio de Defensa. Un enfrentamiento que surgió en el 2005, tras más de cien años de convivencia pacífica después de la primera concesión de terrenos al Ejército, que data de 1898. Conocedores del conflicto afirman que la coexistencia fue cordial durante décadas. Los comuneros utilizaban parte del monte lindante con la base como habían hecho siempre: como zona de pasto del ganado, para instalar traídas de agua, e incluso como aprovechamiento forestal.
Sin embargo, en el 2005 todo comenzó a cambiar cuando el Ministerio de Defensa decidió revisar la franja de seguridad «e mandou un mapa cun debuxo erróneo do espazo que ía ocupar», según los comuneros. Se extendió unilateralmente el perímetro, afectando a varias casas, se cortó ese usufructo del que gozaban los comuneros y nació un conflicto que duró más de dos años. «O ministerio mantivo unha actitude prepotente, autoritaria e non dialogante», señalan quienes acabaron acudiendo al juzgado para reclamar la titularidad de los terrenos. Y ahora llega la sentencia. Justo cuando las relaciones entre vecinos y Defensa se han reconducido. Gracias, afirman las mismas fuentes, al cambio de talante de los responsables de la Brilat.