El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, anunció ayer que el gobierno gallego ha autorizado la firma de un convenio con el Ministerio de Fomento para la ejecución del enlace de la variante de Marín con la AP-9 y la autovía PO-11. El cote de esta actuación será de nueve millones de euros, y ambas administraciones aportarán 4,5 cada una. La firma de este convenio es, apuntó el presidente, «o ultimo trámite necesario para concluir a variante de Marín».
En este sentido, reiteró el compromiso, apuntado hace unas semanas por el conselleiro de Infraestructuras, Agustín Hernández, de que el trazado al completo pueda abrir al tráfico en verano del 2012.
Feijoo recordó ayer que la Administración autonómica lleva invertidos 37,7 millones de euros en la construcción de la citada variante, cuyo último tramo, que discurre por el término municipal de Pontevedra, está ejecutado al 60%.