Siete por delitos contra la propiedad intelectual, y el resto, contra la industrial.
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Personas encausadas
A lo largo de doce meses, los comprendidos entre enero y diciembre del 2010, la Guardia Civil impidió que más de catorce mil discos pirateados llegasen al mercado pontevedrés. Este fue el fruto de las 37 intervenciones policiales que el instituto armado llevó a cabo en la provincia y que, a su vez, posibilitaron que siete personas -cinco senegaleses, un marroquí y un español- terminaran siendo imputados por un delito contra la propiedad intelectual.
Las estimaciones que realizaron en el seno de la Comandancia es que los 7.911 discos musicales incautados podrían haber reportado unos beneficios de 124.355 euros a sus propietarios, mientras que las 6.190 películas -algunas de ellas, no habían llegado aún a la cartelera de la ciudad del Lérez en el momento de su incautación- hubieran generado unas ganancias superiores, de unos 143.550 euros.
Si el top manta, a la vista de las imputaciones, parece ser más propio de extranjeros que de nacionales, no ocurre lo mismo cuando se trata de la falsificación de prendas de vestir o complementos de reconocidas marcas. La española es la nacionalidad que más abunda entre las personas encausadas por delitos contra la propiedad industrial.
Nacionalidades
Del cerca de medio centenar de imputados, diecisiete son oriundos del territorio nacional, mientras que doce proceden de Senegal y diez tienen pasaporte marroquí.
En este marco, la Guardia Civil llevó a cabo en Pontevedra 2.708 intervenciones en un año, una cifra que arroja una media diaria en la provincia de más de siete incautaciones por jornada. La mayor parte de estos operativos están vinculados con aprehensiones de prendas de vestir, pues sumaron 2.087 intervenciones por un valor de 161.317 euros.
Asimismo, se produjeron 135 intervenciones de relojes fraudulentos, que estarían valorados en 26.780 euros en el mercado negro, y 189 de gafas -24.050 euros-. Otras 47 actuaciones sacaron del mercado complementos valorados en 4.075 euros, 167 se vincularon con perfumes de imitación -los beneficios que podrían generar no se calcularon- y 180 permitieron el decomiso de veinticuatro mil euros en calzado.