Conservación

La Voz

PONTEVEDRA

Preservar una joya como la isla de Ons obliga a conjugar realidades muy distintas. Por un lado está el valor natural del enclave. Del otro, su atractivo turístico. Y en un tercer plano, los derechos de los descendientes de aquellos que fueron colonos de la isla. Conjugar estas tres realidades es el reto para conseguir que Ons no pierda ni el legado de aquello que ha sido su esencia, ni su futuro sostenible.