Contraprograma

La Voz

PONTEVEDRA

Ence lleva años guardando silencio cada vez que la acusaban de incumplir con el medio ambiente, como así fue en su día. Eran los tiempos en los que la planta era de todos, o sea de patrimonio público. Pero el Estado quiso hacer caja con su enajenación y evitó cumplir los sueños de los pontevedreses. Ahora, la fábrica es privada y por tanto habla. Habla, contraprograma, contesta, cotiza en bolsa, invierte, genera riqueza y da empleo. Así son las cosas, por ahora.