Quemados... y no de trabajar

Cristina Barral Diéguez
CRISTINA BARRAL CALDAS / LA VOZ

PONTEVEDRA

Los taxistas de Caldas reclaman medidas que los protejan del sol

29 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los taxistas de Caldas llevan desde finales del 2010 en el tramo renovado de la calle Porto do Río. Una ubicación en principio definitiva tras la provisional en la calle Real por obras. Algunos autopatronos todavía añoran el emplazamiento de toda la vida en la calle Palmeiras, ahora semipeatonal, pero casi todos los consultados el viernes coinciden en que lo peor de la parada actual es el sol.

La primavera de altas temperaturas está poniendo a prueba la paciencia de los profesionales del sector y, según dicen, suscitando quejas de sus clientes. El colectivo tiene fama de mal avenido. De hecho, en enero del 2010 el Concello suspendió siete días a dos taxistas por pelearse en plena calle. Quizá por ello alguno prefiere no hablar ni dar su nombre. «Estamos trabajando a 34 grados sin salir de la parada». Con esa frase zanja la pregunta.

José Riveiro es de los más veteranos. Vive en Vilagarcía y lleva casi cuarenta años. Dice que por la tarde llega a Caldas sobre las seis para evitarse las horas en las que el astro rey pega más fuerte. «Aquí no hay quien pare ni quien entre, es un sacrificio, es para morirse», comenta mientras se baja del coche y se apoya en la única sombra que hay, al lado del edificio de la antigua farmacia. «No solo sufritamos nosotros, sufre el coche, la pintura, la tapicería,...».

Joaquín Lafuente es menos contundente. Apunta que hace calor y que la cosa estaría mejor «con otros árboles». Él no recibe quejas de clientes, aunque admite que falta julio y agosto: «A lo mejor llueve y se acabó el problema». Manuel Castro está molesto con los cipreses, «que son árboles de cementerio y no dan sombra», y explica que sobre todo es la gente mayor la que se queja del calor. También lamenta la falta de tacto del Concello: «No se le puede decir a alguien que el que no esté contento, que se vaya. No sé como no ganó el PP».

Mientras Manuel Castro relata cómo ve la situación dos taxistas discuten a viva voz, de insulto a insulto. Joaquín Lafuente, que no es ajeno, lo tiene claro: «Ves, hay cosas peores que el sol». Afortunadamente el rifirrafe no va a más. Luis Diz, uno de los implicados, señala que el del follón es «el de siempre». Sobre el calor, reitera razones de sus compañeros y pone la nota de humor: «Lo único bueno es que nos ponemos morenos».