17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Más su suerte que Xavier Aboi ha corrido su compañero en la CIG, Xaquín Agulla. Este último ha visto como los jueces pontevedreses le daban la razón y revocaban la sanción impuesta por la Subdelegación del Gobierno a raíz de una protesta a las puertas del Híper Froiz de Cobián Roffignac en noviembre del 2009.
A pesar de reconocer que «en este caso no es posible entender que se comunicó correctamente la celebración de la concentración», los magistrados afirman que «es posible tener por vulnerado el principio de presunción de inocencia». Así, se alude a que el instructor del expediente se apoyó en un informe que «emitió un funcionario ausente del lugar de los hechos».