dicho en campaña...
Los candidatos andan con prisa. Tanto, que el del PP, Telmo Martín, anunció ayer que eliminará la zona 30 de casi toda la ciudad. «É unha medida que nos gustaría compartir se o goberno non a aplicase dun xeito tan radical en toda a cidade». Martín asegura que mantendrá el límite de velocidad en aquellos lugares en los que sea de «sentido común».
Pero, ¿quién dicta las normas del sentido común?, que, como se sabe, pasa por ser el menos común de los sentidos. Ante la duda, el Partido Popular ha tirado de manual. Ha utilizado el del Ministerio de Fomento. Este aconseja que no se coloquen pasos de cebra elevados en los accesos a las ciudades -en Pontevedra, avenidas de Corbaceiras, Uruguai, Lugo y Marín- ni en vías de tránsito con más de cinco mil vehículos diarios. Las vías citadas superan los nueve mil al día.
Se desconoce de momento si Antón Louro, el candidato socialista, comparte la medida. Hay que puntualizar que no son recomendaciones del actual ministro, José Blanco, sino de Magdalena Álvarez. Pero Louro estuvo ayer más concentrado en revertir algo que Telmo Martín sí considera de sentido común: que Pontevedra necesite el nuevo hospital en Monte Carrasco. «Quérome reafirmar -anunció a las puertas del Hospital Provincial- na necesidade de que en Pontevedra se constrúa un hospital único en Montecelo». Louro sostiene que la ampliación del hospital de Mourente es «un camiño que está emprendido e que baixo ningún concepto podemos parar».
Nuevo ambulatorio
El candidato del PSOE ve un Hospital Provincial reconvertido en centro de especialidades, de día y de crónicos. Y un ambulatorio «para toda a poboación da zona sur da cidade», en la actual casa del mar de Mollavao. Todo ello -Montecelo, Provincial, Mollavao-, con una inversión de 120 millones euros.
Claro que la oposición de Louro a Monte Carrasco es calcada a la postura que defiende el actual gobierno local. ¿Qué cambiaría entonces si gobernara el socialista, visto que la Xunta hace oídos sordos al posicionamiento contrario del Concello? «É que eu desconfío de que a Xunta quera facer algo en serio en Monte Carrasco», afirmó el candidato.
Ni que decir tiene que si alguien desconfía del Ejecutivo de Núñez Feijoo en Pontevedra ese es el candidato del BNG, Miguel Anxo Fernández Lores, que ayer dedicó su jornada a visitar polígonos industriales. Primero el que proyecta el Bloque, a modo de puerto seco, en Leborei -450.000 metros cuadrados con conexión ferroviaria y a la AP-9-. Y después, el ya asentado del Campiño, donde comprobó con satisfacción que hay empresas instalándose en la ampliación de A Reigosa y en el que visitó una de las factorías con mayor expansión internacional: Cristal Pontevedresa.
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