Abraldes culpa al PP de las «eivas» en la tramitación del parque empresarial

a. C. pontevedra / la voz

PONTEVEDRA

El BNG no está dispuesto a cargar con el mochuelo del batacazo sufrido por el polígono. Xosé Manuel Fernández Abraldes, portavoz nacionalista en Barro, salió ayer al paso de las acusaciones a su partido de Louzán y Landín y culpó directamente al PP por tramitar el polígono con «eivas», tras el informe de la Xunta que advertía de la necesidad de solventar antes los problemas del agua y el saneamiento.

Abraldes, que calificó de «moi mala noticia a sentencia», señaló que su partido había votado a favor de la aprobación inicial del sector de Outeda-Curro en el 2004, pero que en el 2006 tuvo que abstenerse en la aprobación definitiva al comprobar que no se habían solucionado los problemas apuntados por la Xunta.

Recordó asimismo que no es el primer caso que ocurre en Barro ya que, en mayo del año pasado, el Tribunal Superior también anuló la tramitación del área de Sequeiros -la zona en que ubica la ITV -y el planeamiento urbanístico del PXOM en lo referido a este suelo industrial.

Reunión de portavoces

«Non se nos pode acusar nin de entorpecer nin de ser responsables de nada», señaló el dirigente nacionalista, tras reconocer el derecho al recurrir a los tribunales de los vecinos. Dijo además que los promotores del polígono «non poden alegar ignorancia de aprobar un plan con eivas» ya que habían sido advertidos en el pleno municipal de los defectos del plan de sectorización. «Para nós -dijo- a culpa é sempre de quen elabora os proxectos e non os elabora ben».

Tras hablar de responsabilidades, el portavoz nacionalista señaló que el problema «hai que resolvelo» y propuso una reunión de portavoces de los grupos políticos en Barro para abordar la solución. «Ofrecemos toto tipo de colaboración, pero pedimos que se nos fale claramente», señaló tras destacar que, por ahora, el gobierno local no les informó de nada. Abraldes indicó que, si es alcalde el 22-M, convocará a las fuerzas políticas y sociales para dar seguridad jurídica a los polígonos de Barro.