La decisión de la Xunta de emprender de inmediato las obras del desdoblamiento O Pino-Bora cayó ayer como un jarro de agua fría en el gobierno local. El responsable de Infraestruturas, César Mosquera, arremetió contra el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, y lo calificó de «okupa». El concejal se mostró indignado por el hecho de que el proyecto de desdoblamiento modifique de hecho el plan de ordenación de Pontevedra sin que la Xunta lo haya comunicado siquiera al ayuntamiento. Además, censuró al conselleiro por no atender las reiteradas peticiones de entrevista que le formuló el alcalde, Miguel Fernández Lores. Pero no terminó ahí la galería de reproches. La celebración de actos en el centro social de Monte Porreiro sin permiso municipal tampoco gustó al Concello que subraya que proyectos que la Xunta presenta por su cuenta afectan al viario municipal. El gobierno local, que rechaza la construcción del hospital en Monte Carrasco, interpuso en su día ante el TSXG un recurso contencioso administrativo contra el desdoblamiento.
Hernández y Lores en O Campiño.