El entierro de Ravachol se estrena en sábado

E.larriba PONTEVEDRA/ LA VOZ

PONTEVEDRA

La incineración del loro pone fin a las celebraciones del carnaval en la calle

12 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El entierro de Ravachol pondrá hoy el broche a una semana de fiestas de entroido. Por primera vez la incineración del loro se celebra en sábado y la previsión es que el acontecimiento sea aún más multitudinario que en otras ediciones.

Después de las correrías de estos últimos días, Ravachol será hoy el protagonista indiscutible de una jornada que teñirá la ciudad de Pontevedra del luto más riguroso.

La luctuosa jornada comenzará al mediodía con una nueva recreación de la botica de don Perfecto Feijoo, en la plaza de a Peregrina, donde ilustres personajes se acercarán para dar el pésame al ilustre boticario, propietario del loro.

Por la tarde, a partir de las 18 horas, la plaza de A Verdura se convertirá en sala mortuoria para acoger el velatorio, por el que también irán pasando los ciudadanos para expresar sus condolencias.

Tres horas más tarde, saldrá el cortejo fúnebre para iniciar el último gran desfile del carnaval. Ravachol será paseado por las calles del centro histórico San Román, A Ferrería, paseo de Antonio Odriozola, Soportales, Manuel Quiroga, Princesa, Isabel II, Sarmiento, Pasantería y de nuevo la praza de A Ferrería.

A ritmo de samba

Será entonces cuando se procerá a la incineración del finado y en su honor tendrá lugar un sentido espectáculo necrológico con la lectura de una loa fúnebre.

Además, este año sonará la Samba do Ravachol, compuesta por Arturo Gulías e interpretada por el grupo pontevedrés Novo Estilo, cuyos integrantes, vestidos de luto, harán sonar el himno del entroido de la ciudad.

Esta samba, que cuenta además con un videoclip, fue compuesta en 1996 por Arturo Gulias Guinarte, autor de la música y de la letra. La Banda de Música de Pontevedra la recuperó en el año 2008. Y ahora se pretende que, al igual que el Pobre de mí de los Sanfermines, sea la canción emblemática de despedida del entroido pontevedrés. Y así será.